CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 21, 2007.- Nada me dio más gusto que ver a
Thalía embarazada. Me encantó verla tan tierna y tan señora. De verdad que lo disfruté tanto, por lo que la respeto, la quiero y la admiro.
Será en Octubre cuando sea madre de una niña, de la que por supuesto no dirán su nombre porque ellos desean ser los primeros en llamarla como ya decidieron. La pequeña será el fruto del amor que inició desde hace varios años y que se concretó en el 2000.
Tenían haciendo el intento desde hace un año y medio, hasta que por fin en medio de los cuestionamientos, les anunciaron la gran noticia.
Me llamó la atención que a sus seis meses de maternidad haya esperado a que bajara la efervescencia de la comunicación para poderlo decir, y de alguna forma es un buen detalle que no lo haya dicho justo en la fecha en que Paulina Rubio estaba por casarse.
Eso demuestra una vez mas que no hay competencia entre ellas, y que aunque se crea que Thalía quería ser noticia en otro momento, son espacios tan hermosos para las dos, que no hay motivo para rivalizar.
Me encanta que la Sra. Mottola ahora esté por comenzar otra etapa en su vida, más plena, completa, como madre y que esté felizmente casada. Conozco a Thalía desde hace muchos años, desde que volvió de España, desde aquel tema “Amarillo Azul”, y he tenido la fortuna de verla evolucionar en plan profesional y en plan mujer.
De verdad que lo mejor para ella, luego de tantos tragos amargos que seguramente vivirán en su recuerdo alentando su presente de manera innegable.
¿Quieres que hablemos de un tema en especial?