NUEVA YORK, Estados Unidos, jun. 26, 2007 .-
Lindsay Lohan, quien ingresó a un centro de rehabilitación tras un fin de semana largo de juerga en mayo, planea extender su estadía en la institución, dijo su madre,
Dina Lohan.
"Va a someterse a un cuidado prolongado", dijo Dina al Daily News, en su edición del martes. "Fue su decisión".
La protagonista de Mean Girls, que cumple los 21 años el dos de julio, ingresó a un centro en Malibú, luego de chocar su Mercedes Benz contra una acera y ser fotografiada desplomada en el asiento del pasajero del auto de una amiga.
Dina Lohan, quien compareció el lunes a una audiencia en el Tribunal de la Familia de Nassau en Mineola, le dijo al Daily News que hablaba a diario con su hija.
"Está muy bien", aseguró.
La juez Stacy Bennett ordenó que Lohan y su esposo Michael Lohan, de quien está separada, acudan a terapia familiar con la intención de que el padre pueda acercarse más a sus dos hijos menores.
No estuvo claro si ambos, en medio de una batalla legal por los derechos de visita del padre, asistirían juntos a la terapia.
Bennett también ordenó que se le permita a Michael Lohan hablar más por teléfono con sus hijos de 13 y 11 años.
Michael Lohan, quien salió recientemente de prisión tras cumplir una condena por manejar ebrio e intento de agresión, le dijo a Newsday que la decisión de la juez lo había animado.
"Ellos eran toda mi familia", dijo de sus hijos. "Los extraño enormemente".
Dina Lohan declaró previo a la audiencia que quería seguir adelante con su vida y que la batalla legal había tenido un terrible efecto sobre ella y sobre sus hijos.