Regresa Pepe Aguilar a la escena musical con '100% Mexicano', una nueva producción discográfica que dedica por entero a la memoria de su padre
CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 26, 2007.- Tuve poco contacto con él, aquel 19 de Junio en que a todos, propios y ajenos, nos recorría una extraña sensación por la piel, por la sangre.
No es común hacerse a la idea de que alguien que si bien no vemos a diario, no volveremos a escuchar de nuevo, y sobre todo si se trata de un artista amado por su público, de un hombre íntegro amante de sus tradiciones, pero por encima de todo, de su familia, y por si fuera poco, un ser que dejó su legado para que lo continuaran sus hijos, su esposa.
Volví a ver al hijo de Don Antonio Aguilar luego de aquel momento en el que nadie sabe absolutamente que decir, o por lo menos yo, ni siquiera la última vez que hablamos, días antes de la despedida.
Estaba sentado frente a su consola de audio, moviendo botones de acuerdo a lo sus sensibles oídos captaban, con un cigarro encendido y lentes oscuros, Pepe se perdía en la inmensidad musical de su nuevo disco, 100% Mexicano en honor a su padre.
Una vez instalado el equipo de la entrevista nos saludamos sin mencionar nada, todo lo dijo un abrazo fraternal.
Comenzamos a platicar y aquella fortaleza que caracterizó a su padre hizo gala de presencia, jamás una lágrima, nada de voz entrecortada, ni siquiera una pausa de dolor, nada, sólo la sonrisa de los recuerdos, de los consejos, del amor que un padre profesa por sus hijos.
Que tranquilidad me dio ver a Pepe Aguilar, fuerte, con paz interior, con su amor brotando por la mirada, observando el futuro en compañía de su esposa y sus hijos, y tomando del brazo a su madre y a su hermano para honrar la memoria del jefe de la familia. Dios los bendiga.
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