In memoriam, 'Lady Di'
 
 
por: Eduardo Gutiérrez Segura
Fuente: esmas.com
 
A 10 años de su muerte, recuerda a Diana Frances Spencer, la mujer, la madre y la Princesa que enseñó que hay otra forma de ser realeza
 
CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 31, 2007.- El reloj marcaba las 4 de la madrugada, la capital del mundo del glamour se vestía con tintes de tragedia, las agencias noticiosas reportaban un terrible accidente en el Pont D'Alma, un Mercedes-Benz destrozado se cobraba entonces la vida de la mujer que cambió la forma de ser realeza, Diana, princesa de Gales; la 'Reina de Corazones' dejó de existir.

Diana Frances Spencer nació en Sandringham, Norfolk, contrario a lo que el mundo piensa, en el seno de una familia aristocrática –así que la historia de 'Cenicienta' no es tan correcta- recibiendo desde pequeña tratamiento real.

Los títulos nobiliarios que por derecho de nacimiento le correspondieron fueron de 1961 a 1975 de La Honorable Diana Frances Spencer; de 1975 a 1981 alcanzó el estatus de Lady Diana Frances Spencer; por matrimonio, fue nombrada Su Alteza Real La Princesa de Gales; después de su divorcio y hasta su muerte fue conocida como Diana, princesa de Gales.

El cuento de hadas comenzó el 24 de febrero de 1981, día en que fue anunciado su enlace matrimonial con el príncipe Carlos, de 33 años. Así, a sus 20 años, la joven protagonizó la "Boda del siglo", en la catedral londinense de San Pablo, el 29 de julio del mismo año y se convirtió en la futura Reina de Inglaterra.

En ese momento, las luces, las cámaras y la atención del mundo se centraron en esta mujer de cándidos ojos y una timidez palpable y su relación más importante daba inicio, los medios de comunicación le juraron su amor eterno, y según lo dicho, terminaron por traicionarla, luego de ser responsables casi directos de su muerte.

Su vida en el Palacio de Buckingham más que de ensueño, estuvo colmada de sinsabores, su matrimonio resultó fallido, ante la sombra de Camilla Parker-Bowles (hoy Duquesa de Cornwall), de quien, en una memorable entrevista, hizo eco al expresar "éramos tres en este matrimonio. Estaba superpoblado".

Infidelidades, intrigas palaciegas y el disgusto de una soberana, Isabel II, vigilante siempre del cumplimiento al pie de la letra del protocolo, terminaron por obligarla a separarse definitivamente el 28 de agosto de 1996 y firmar el divorcio, con el que perdió absolutamente todo el tratamiento de Alteza Real.

De Princesa a Reina humanitaria, su ruptura matrimonial significó para 'Lady Di' la posibilidad de 'renacer de las cenizas', luego de estar sumida en depresiones e incluso un intento de suicidio, regresó como una mujer moderna y preocupada por los que menos tienen.

Prestó su imagen a diferentes organismos humanitarios y fue bautizada como 'La Princesa Gologolo', por la polémica ambigüedad entre su tormentoso matrimonio con Carlos y sus altruistas y humanitarias acciones en pro de los acosados.

Fue recibida por líderes altruistas como el fallecido Papa Juan Pablo II en 1985 y se encontró también con la Madre Teresa de Calcuta en una campaña de la línea roja americana en contra de las minas terrestres.

Madre antes que cualquier cosa, con antecedentes de un hogar separado por el divorcio de sus padres –situación que la marcó para toda su vida- procuró educar a sus hijos, Guillermo (1982) y Enrique (1984), con un sentido de realidad, asegurándose siempre de que fueran cercanos y muy cálidos con el pueblo británico.

Su viaje sin retorno se dio en el momento justo en el que parecía que 'La Princesa del Pueblo' alcanzaría la plena felicidad, el amor había tocado nuevamente a su puerta en el rostro de Dodi Al-Fayed, un hombre al que conoció en torneos de polo y que la llevó a vivir los mejores momentos al final de una vida, que sin lugar a dudas, dejó una huella imborrable.

 
Diana, princesa de Gales murió el 31 de agosto de 1997 en París.
Diana, princesa de Gales murió el 31 de agosto de 1997 en París.
Foto: Sitio Oficial
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