Después de una ardua batalla legal por obtener la custodia de sus hijos, las autoridades deciden alejarlos de la cantante
CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 18, 2007.- Las declaraciones que realizó el guardaespaldas de
Britney Spears durante la batalla legal para obtener la custodia de sus hijos, resultaron determinantes.
Tony Barreto, quien trabajaba bajo las órdenes de la cantante, declaró a la corte que en la residencia de 'La princesa del pop', Sean Preston y Sutton Pierce, eran testigos de abuso de drogas que ponía en riego su seguridad.
El testimonio de Barreto resultó fundamental para que las autoridades decidieran quitar a Spears la custodia legal de sus hijos.
El guardaespaldas aseguró que ya ha mantenido contacto con los Servicios de Protección de Menores, ya que considera que a lado de su madre, los niños corren un grave peligro.