Paul McCartney exige total confidencialidad mientras que Heather Mills quiere libertad para hablar sobre su divorcio
REINO UNIDO, Inglaterra, oct. 12, 2007.- Una cláusula de confidencialidad en la que insiste al parecer
Paul McCartney es, según varios medios británicos, el principal escollo para que el músico llegue a un acuerdo definitivo en la batalla con su ex mujer,
Heather Mills.
McCartney exige en cualquier caso como contrapartida total confidencialidad mientras que Mills quiere tener libertad para hablar de las condiciones del divorcio y del fracasado matrimonio.
"Paul es un hombre al que le gusta la privacidad y es muy probable que insista en una cláusula de confidencialidad. Pero Heather seguramente no querrá verse atada de esa manera", dijo un conocedor de la pareja al Daily Mirror.
En su comparecencia del jueves ante un tribunal londinense, Heather Mills trató de evitar a la prensa mientras que el músico se limitó a sonreír y hacer con la mano un gesto de saludo a los fotógrafos.
Aunque, según asegura hoy el citado tabloide, McCartney y Mills están aún bastante lejos de un posible acuerdo, los expertos en casos de divorcio no creen que la sangre llegue al río y vaya a haber una vista pública.
A ninguno de los dos les interesa que se aireen sus acusaciones y contra-acusaciones, explican esos expertos.
Cualquier acusación que haga Heather Mills sobre el comportamiento de su ex marido durante el matrimonio puede afectar negativamente a la popularidad del ex Beatle, que es muy alta entre los británicos.