LONDRES, Inglaterra, mayo, 7, 2008.- Amy Winehouse no entiende o le gusta estar en boca de todos. No ha pasado ni un mes desde que fue detenida por golpear a un par de hombres cuando salía de un club nocturno en Londres.
Esta vez, Amy ha ido lejos, fue detenida por posesión de drogas este miércoles.
La multipremiada cantante no ha querido ver el daño que está haciendo a la reputación de su impecable carrera, artísticamente hablando, claro está, porque Amy ha ido de escándalo en escándalo en todo lo que va del año.
Sólo tiene 24 años y ya ha pisado en muchas ocasiones las oficinas policiales.
En febrero fue aprehendida por sospecha de consumo de crack, además fue grabada mientras fumaba una sustancia parecida a la mencionada droga, por ello, Amy se internó en una clínica de desintoxicación, sin lograr objetivo alguno.
Y fue a finales de abril, cuando también detenida por golpear a dos hombres, a uno en la cabeza, al otro con un puñetazo, mientras esperaba abordar un taxi. Winehouse fue puesta en libertad al otro día, claro, tras pagar una amonestación.