LONDRES, Inglaterra, junio, 09, 2008.- El esposo de la cantante británica Amy Winehouse, Blake Civil-Fielder, quien es procesado por atacar al dueño de un bar, admitió ser culpable de la agresión y de intentar encubrir sus actos; mientras su mujer le confesó su infidelidad.
Blake Civil-Fielder, de 26 años, quien entabla un juicio en la prisión de Pentonville por atacar a James King y luego asociarse de manera ilícita en busca de que se retire como testigo, aceptó su responsabilidad en dichos actos, junto a otros tres acusados.
La noticia se dio a conocer este lunes, aunque Blake declaró su culpabilidad la semana pasada, debido a que el juez, David Radford levantó hasta ahora la orden de restricción que había impuesto, pues el agredido llevaría un juicio por separado.
De ser condenado, el esposo de Winehouse, enfrentaría una pena máxima de cinco años en prisión, luego de ser encarcelado en noviembre del año pasado, a tan sólo cuatro meses de contraer nupcias con la intérprete de "Rehab".
Sumado al proceso judicial, Blake recibió la visita de Amy, quien no pudo resistir el cargo de conciencia y decidió revelarle que le fue infiel en dos ocasiones.
"Amy estaba tan atormentada por la culpa, que visitó a Blake y confesó todo", indicó Georgette, madre de Civil-Fielder, al diario británico News of the world.
Dijo que su hijo quedó desolado ante la noticia, pues Amy confesó que tuvo relaciones sexuales con Kristian Marr, bajista suplente de Towers of London y lo engañó con el asistente de su manager, Alex Haines.
Refirió que Blake la llamó vía telefónica. "Sonaba muy mal. Creo que el momento que escogió para contárselo es extremadamente cruel. Estaba muy concentrado en el juicio, dispuesto a pelear por su libertad".
La suegra de Amy Winehouse añadió que "Ahora es un hombre destruido, sabiendo que su mujer lo ha engañado dos veces. Se siente humillado. La infidelidad de Amy es inexcusable".
Georgette apuntó: "Blake me dijo que Amy siente asco de ella misma y que ahora se siente inservible. Sabe que lo traicionó y culpa de todo a su adicción a las drogas y al alcohol. Dice que odia todo acerca de ella".
El padre de la cantante, Mitch Winehouse, declaró hace unos días que la pareja estaba muy bien, y que, incluso, estaban "desesperados por tener familia. Creo que en dos años ella estará preparada, sana y teniendo bebés, y entonces la maternidad será su droga".