CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 10, 2003.- Tiene 59 años, mide poco mas de 1.70, no se ha hecho ninguna cirugía en el rostro, su voz es varonil, está permanentemente a dieta, estudia Dianética, no piensa volver a tener hijos, le gustan las mujeres jóvenes, y no está cansado de trabajar.
Pero para bien o para mal, es uno de los galanes más cotizados entre las mujeres de todas las edades. Juan Ferrara un hombre maduro que sigue haciendo suspirar a quién lo mira.
Aclaro que Juan no me gusta, pero reconozco el buen tipo que es. Lo conozco desde hace 13 años. Su mamá doña Ofelia Guillmain, hizo una comida en su casa para Juan Calderón y su equipo.
Era paella, la más rica que he probado, que la mamá de Juan contrata cuando quiere agasajar a sus invitados. Se la hace un español.
Esa familia es una verdadera delicia. Son cálidos, amables, y muy divertidos. Juan siempre al pendiente de todos los detalles, nos hizo reír como nunca.
Hace poco tiempo lo volví a ver, me llamó la atención que su rostro sigue intacto y aunque las líneas de la edad cruzan su frente, sigue conservándose a base de ejercicio físico y metal, y a régimen alimenticio permanente.
Ahora está haciendo la dieta de la sangre, que por cierto es O, y por sus características y siendo la más antigua de la historia de la humanidad, tiene que alimentarse con ciertas cosas que existían en ese tiempo.
Lo veía contento, aunque por momentos disgustado por el asunto de la guerra y por lo que con México están tratando de hacer.
Platicó también que no quiere trabajar de nuevo, y aunque lo último que hizo fue Vivan los Niños, no quiere estar de nuevo en esto porque está realmente cansado. Ha hecho cine, teatro, televisión y ahora prefiere hacer un espectáculo gitano con música, poesía, baile y corazón.
Me da gusto ver a Juan Ferrara tan contento y tranquilo. Cerca de su madre y de sus hijos, el ex esposo de Helena Rojo, disfruta de su madurez, en espera de que el amor vuelva pronto.
Suerte para Juan Ferrara en sus nuevos planes.