CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 2004.- Conozco a Angélica Vale desde hace muchos años. Con sus padres, con su abuela. Siempre fue una joven inquieta, con grandes sueños, con grandes ilusiones, con grandes deseos de lucha. Su sonrisa es invariablemente sincera, natural, tal como su simpatía heredada de dos grandes del espectáculo en México. Tanto Angélica María como Raúl Vale, le enseñaron las maravillas de este ambiente y le dejaron vivo el deseo de comenzar cada día.
Ha sido una joven que ha sufrido mucho, la enfermedad, la muerte, las ausencias. Sin embargo, para ella la vida tiene que continuar.
Hasta hace un par de años, en una entrevista que dio para Tras la Verdad
, Angélica reconoció que ser hija de estrellas le dificultaba más el camino, y lo que poco a poco iba logrando era gracias a sus padres, no a su talento. Osea que le había costado lo doble buscar oportunidades.
Lo que es la vida. Todo le llegó junto. Primero hace un tiempo el rompimiento con Ronny, el novio de toda la vida que además era su representante. Luego la telenovela de Emilio Larrosa Amigas y Rivales en la que fue 'Wendy Nayelli'. Un personaje singular que destacó haciendo gala de sus capacidades histriónicas. Fechas en las que su madre luchaba contra el cáncer.
Al mismo tiempo la gravedad de su padre, que padecía de la misma enfermedad de su abuela doña Angélica Ortíz. Recuerdos que se removieron. Y al mismo tiempo su trabajo en La Parodia, resurgiendo y logrando el reconocimiento.
Doloroso para el ambiente y para ella, la noticia del fallecimiento de su padre. Pero con aquella dignidad y con la frente en alto para llegar a escena.
Hoy Angélica Vale tiene un lugar propio, y un espacio ganado a pulso con los mejores augurios.
Así es que Angélica Vale sigue subiendo como la espuma. Le deseo toda la suerte en todos los campos. Se lo merece, se lo ha ganado.
Por cierto gracias por La Parodia de Tras la Verdad. Un detalle fino y muy respetuoso. Atrás de la Verdad y Cara Matricia Pastañeda. Gracias Angélica. Gracias siempre.