CIUDAD DE MÉXICO, México, mar., 2004.- Definitivamente ‘Isaura’ es uno de los personajes mejor elaborados en las historias melodramáticas. La versión para televisión de Amarte es mi pecado bajo la producción de don Ernesto Alonso estaba delineado de otra forma. Sin embargo, sólo una primera actriz podría hacerla distinta y vestirla como la vemos ahora. Sylvia Pasquel es Isaura. Una creación elaborada desde su mente. Vio los capítulos, la observó en el papel, y luego se la encontró el año pasado cuando hacía la campaña por la Delegación Política de Coyoacán.
La hija de Silvia Pinal se la topó en la calle, muy cerca. Y así la vió, tal cual Isaura, solo que con un corazón diferente.
La distintiva cangurera, la boca muy bien pintada, el cabello siempre peinado y agarrado hacia atrás, y por supuesto con una decisión inquebrantable, tal cual su personaje en la novela, sólo que para mal. La protagonista de Claudia, me quieren volver loca le agregó los dientes pintados y un característico silbido que denota un “todo está hecho”.
Curiosamente los papeles de Sylvia y de Margarita Isabel lucían en los libretos como las clásicas villanas, terriblemente malas, las mismas que invariablemente terminan mal, locas o asesinadas, pero al parecer su comportamiento indica lo contrario.
Tanto ‘Alejandra’ como ‘Isaura’ han sabido manenerse en el gusto del público. Y aunque se cree que Margarita Isabel terminó su participación tienen que esperar gratas sorpresas en Amarte es mi pecado.
Isaura en cambio seguirá haciendo de las suyas y continuará la historia alrededor de un personaje que seguramente se quedará escrito en la historia de las telenovelas.
No cabe duda que Sylvia es una mujer trabajadora que todos los días planea algo nuevo y que lleva en su mente miles de ideas que pronto llevará a cabo y podremos apreciar su tremenda calidad histriónica.
Sylvia Pasquel una primera actriz que se disfruta al por mayor en la pantalla. Es una delicia verla, y esperar el castigo que recibirá una de las villanas más simpáticas de las telenovelas.