CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 2004.- No me sorprende la decisión que tomó el actor norteamericano James Caviezel de rechazar una jugosa oferta por hacer comerciales. Dice que nada tiene que ver son sus creencias y que prefiere no lucrar con su imagen. El dinero no lo es todo para él. Películas como El Golpe Perfecto, Toda la Verdad, Cadena de Favores, Cabalga con el Diablo, Wyatt Earp, Mi Idaho Privado, y Mirada de Ángel marcaron el crecimiento de un actor.
Creo firmemente que después de hacer La Pasión de Cristo su vida no volvió a ser la misma.
James Caviezel nació en Septiembre del 68 en Washington en Estados Unidos. Nadie puede dudar de sus firmes creencias luego de venir de una familia de fuertes cimientos religiosos. Jim y Maggie procrearon cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres.
Este actor de un metro con 88 centímetros de estatura siempre destacó como basquetbolista desde la universidad. El sueño por llegar a la NBA jamás se le cumplió debido a una lesión en el pie. Pero el destino le tenía preparado algo mejor para él.
Así con lesiones, comenzó su carrera como actor en series televisivas. En los inicios de la década de los 90 inició una maravillosa carrera que fué paso a paso. Debutó con Keanu Reeves y con el ya desaparecido River Phoenix.
Luego vino La Roca, La Belgada Línea Roja y El Conde de Montecristo, pero el salto a la fama lo dió obviamente con la cinta de Mel Gibson que dió la vuela al mundo La Pasión de Cristo. Ésa fue su consagración.
James o Jim, como le llaman se casó con Kerri. Una cita a ciegas que acabo en matrimonio. Él actor. Ella profesora.
Caviezel tiene en espera siete cintas que están en proceso de producción o de estreno. Esperaremos pacientemente para ver que es lo que hará este joven nortemaricano que cautivó corazones personificando al más grande ser de este mundo.
Y ahora sí, que Dios lo bendiga.