CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 23, 2004.- Es un hombre de 57 años de edad. Lucha por la vida día a día. Sus manos salpicadas por los años y su rostro marcado por el tiempo, sigue sufriendo los embates de una enfermedad incurable. Antes atleta. Hoy atado a un par de muletas. Humberto Dupeyron cumplió ya más de cinco décadas dedicadas a la actuación. Como él mismo lo dice, no por fama, sino por convicción, por amor a su oficio.
La esclerosis múltiple está haciendo estragos en su cuerpo, pero no en su alma. Con mucha dificultad para caminar, lento y nada estable, llega todas las noches para cumplir la cita con el público.
Con la tristeza en la sangre, para este actor, que inició su carrera en los escenarios a los 3 años, es muy importante sentirse querido, útil, servir, y dar alegría. Para él su motor es el despertar conciencias, y sentimientos en los asistentes al teatro. En ese lugar, donde la cuarta pared no existe.
Humberto sabe que su vida peligra, pero está seguro de que puede sobrevivir con los aplausos
El Gorila de Franz Kafka, es una obra que tiene 16 años de presentarse en México. Humberto es el único que ha dado vida a este personaje.
Este monólogo es la historia de un gorila que fue cazado en la selva y sometido a cumplir su existencia entre las duras reglas de la civilización. Ya pasado el tiempo le piden al gorila que haga un reporte de lo que le ocurrió durante su estancia y el cambio de vida que sufrió en la modernidad. Es aquí donde comienza las duras contradicciones de una sociedad que al parecer es regida por el orden , la justicia, y la convivencia. Sin embargo que claro que el salvajismo es parte de su conducta.
El Gorila se presenta en el Teatro Orientación en el Centro Cultural del Bosque, detrás del Auditorio Nacional, los lunes y martes a las 8 de la noche. Humberto Dupeyron un ejemplo de vida. El Gorila de regreso a los escenarios.