CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 27, 2005.- Qué alegría escuchar los aplausos y las expresiones desbordadas en cada interpretación, en cada nota que salía del Piano de América. Que orgullo ver triunfar a un latinoamericano en un pueblo lejano, con otro idioma, diferentes costumbres, distinta cultura. Egipto abrió sus fronteras por segunda ocasión a Raúl Di Blasio. La primera en Mayo, y ahora en Septiembre la segunda. Pero ésta vez lo acompañamos en todo momento. Desde su llegada hasta su partida a Puerto Rico. Con ocho horas de diferencia entre México y aquel país, el mismo día que llegamos Raúl Di Blasio se alistó para presentarse en el programa “Bit Bitak” el más importante de la televisión gubernamental egipcia. Regresamos al hotel a dormir pocas horas. Al día siguiente, ensayo con cinco músicos latinos y doce cuerdas de la Orquesta Sinfónica de Egipto, concierto ante 1,100 personas, entre las que destacaba evidentemente la Sra. Suzzane Mubarak, la Primera Dama, y cena con altos funcionarios egipcio. El tercer día visitamos las pirámides en media hora, para luego partir a sus entrevistas con los Ministros de Cultura y Turismo, luego cena con diplomáticos. A la mañana siguiente a las seis, estábamos ya en el aeropuerto de regreso.
Sofocante el itinerario, pero él como todo un profesional cumplió con todos y cada uno de sus compromisos. Es increíble la vitalidad que tiene, porque además no descuidó en ningún momento, a su invitado especial, a su hijo Estefano de 13 años. Cuando me corresponde vivir éste tipo de experiencias, es cuando pienso en lo injusto que somos lo medios al mostrar solo la intimidad de ellos.
Esta fue una estupenda ocasión para conocer también al ser humano. Di Blasio es un hombre por demás divertido. Su agudo sentido del humor aparece en cualquier ocasión. Es increíble que hasta antes de entrar al escenario sigue haciendo bromas, cuando normalmente los artistas se encierran para hacer sus rituales acostumbrados. Di Blasio no, al contrario, se pone talco en las manos y con una sonrisa entra al escenario a hacerlo suyo contando anécdotas sobre cada tema, cumpliendo peticiones del público, y haciendo gala de la maestría con que maneja uno de los instrumentos más imponentes y elegantes como lo es el piano.
Fue tan importante su presencia en Egipto que la Sra. Mubarak, promotora de la paz, de los derechos de los niños y de las mujeres, ya está pensando en hacer “Un concierto por la paz” en una de las 7 maravillas del mundo, en las pirámides con Raúl Di Blasio.
¿Quieres que hablemos de un tema en especial?