
BALTIMORE, Estados Unidos, dic. 9, 2007.- Los Potros de Indianápolis regresaron a la que fue su casa de 1953 a 1984 para acribillar a los Cuervos de Baltimore por contundente marcador de 44-13, en un juego que se decidió prácticamente desde el primer cuarto. El explosivo ataque de los Potros fue demasiado para la defensiva de Baltimore, que tan sólo en el primer cuarto recibió 23 puntos para verse muy temprano abajo en el marcador.
Peyton Manning jugó menos de tres cuartos, y en ese lapso hizo estragos al completar 13 pases de 17 intentos para 249 yardas y cuatro envíos de anotacion, para guiar a los Potros a su cuarta temporada consecutiva con 12 victorias.
En el primer cuarto los Potros prácticamente amarraron la victoria, pues en tres series consiguieron 23 puntos, con los cual su ofensiva se dio vuelo, primero con pase de Manning a Reggie Wayne de 34 yardas; minutos más tarde Joseph Addai ingresó a las diagonales en dos ocasiones en carreras de una y 19.
Con ello, Baltimore rompió la marca de derrotas de la franquicia con siete al hilo, principalmente porque perdieron el balón en cinco ocasiones, sufrieron el bloqueo de una patada y apenas avanzaron 57 yardas en los primeros 30 minutos.
Pese a eso, el suplicio continuó para los Cuervos, quienes recibieron siete puntos más en su contra con carrera de 11 yardas de Addai, pero como un chispazo vino una jugada que por lo menos provocó que los aficionados de Baltimore tuvieran algo que festejar.
En la patada de kickoff, Yamon Figurs devolvió 94 yardas el ovoide hasta las diagonales, en una jugada espectacular que metió a los Cuervos en el marcador 7-30.
Pero rápidamente Manning calmó las emociones, con un pase de 57 yardas con el novato Anthony González para enviar el juego al medio tiempo con una cómoda ventaja para los de la ‘herradura’ de 37-7.
Cuando regresaron de los vestidores tras el intermedio del medio tiempo, Manning se volvió a conectar con González en jugada de 40 yardas para el 44-7.
Ya en el último cuarto de juego, los Cuervos consiguieron una anotacion que dejó el marcador más decoroso, gracias a pase de cuatro yardas de Kyle Boller a Devard Darling.
Más terde, el entrenador de Baltimore, Brian Billick, decidió darle la oportunidad al joven mariscal de campo Troy Smith, ganador del Trofeo Heisman en el 2006, e ingresó en lugar de Kyle Boller, quien tuvo una noche desastrosa.
Smith mostró su coraje y sus ganas de trascender, al conseguir un touchdown en carrera personal de seis yardas exponiendo el físico para ingresar a las diagonales y dejar cifras definitivas.
