COPENHAGUE, Dinamarca, jun. 18, 2004.- El delantero de Dinamarca Jesper Groenkjaer señaló a la cadena de televisión pública DR al término del partido frente a Bulgaria de hoy que volver a jugar con su equipo y marcar un gol había sido "increíblemente maravilloso". Groenkjaer, visiblemente emocionado, agradeció al público danés presente en el estadio municipal de Braga su apoyo en el partido que supuso su debut en la Eurocopa tras perderse el partido contra Italia por la enfermedad y posterior muerte de su madre, que le obligó a permanecer en Dinamarca hasta el pasado martes.
El jugador del Chelsea, que entró en el primer tiempo por la lesión de Rommedahl, destacó el juego de su equipo en la primera parte, aunque reconoció que había bajado el nivel en la reanudación.
"Hicimos un buen primer tiempo, aunque desperdiciamos muchas oportunidades. Luego, en la segunda parte, perdimos demasiados balones, aunque al final pudimos ganar", resaltó Groenkjaer.
Asegura Olsen que el partido siempre fue suyo
El seleccionador danés, Morten Olsen, aseguró tras la victoria ante Bulgaria (2-0), que su equipo tuvo siempre el partido "bajo control".
"Hemos controlado el juego y hemos hecho un buen futbol, sobre todo en la primera parte", resaltó el entrenador de la selección de Dinamarca, que ha cosechado cuatro puntos en dos partidos (empató a cero con Italia en su debut) y aún debe jugar contra Suecia.
"En la segunda mitad, después de fallar varias ocasiones de gol, jugamos un poco más atrás, pero siempre tuvimos el partido bajo control", añadió Olsen.
Bulgaria ya no tiene opciones de clasificarse para cuartos de final y su seleccionador, Plamen Markov, se mostró muy descontento con la labor arbitral.
"Es la segunda vez en este torneo que el árbitro pita nos pita en contra", aseguró, aunque reconoció que la selección de Dinamarca "mereció la victoria".