LISBOA, Portugal, jun. 20, 2004.- Miles de aficionados portugueses celebran en las calles de Lisboa el triunfo de su selección ante la de España en el último partido de la primera fase en el grupo A, victoria que les clasifica para los cuartos de final y deja a España fuera del campeonato. Desde que el árbitro dio por concluido el encuentro, la euforia se ha desatado en las céntricas calles de la capital lisboeta, que enseguida se han poblado de hinchas, que celebran a lo grande el pase de su equipo.
La avenida de Liberdade, la avenida de la República, la plaza de Rossio y el Parque de la Naciones de la capital lisboeta son algunos de los puntos en los que se concentran los aficionados portugueses con gorros, bufandas, pañuelos, banderas y todo tipo de prendas con los colores rojo y verde del país.
En el Parque de las Naciones se congregaron 12 mil 500 personas para ver el partido en una pantalla gigante. En el momento en el que Nuno Gomes marcó el gol del triunfo portugués, el estallido de alegría fue impresionante, lo mismo que cuando Anders Frisk pitó el final del encuentro.
Los coches están haciendo sonar sus bocinas por las calles de toda la ciudad, que festejará hasta altas horas de la madrugada un triunfo ansiado por todo el país, que espera una gesta grande de su selección al ser el organizador de la Eurocopa.