LISBOA, Portugal, jun. 10, 2004.- Paolo Maldini, Vitor Baía y Rio Ferdinand forman parte de una extensa lista de ausencias notables que tendrá la Eurocopa 2004 a punto de iniciarse. Los tres son un poco el símbolo del abanico de los que no están: el italiano Maldini se retiró de la selección; el portugués Baía, campeón europeo con el Porto, no cuenta para el técnico Luiz Felipe Scolari, mientras que Ferdinand, considerado el mejor defensor del futbol inglés, cumple una sanción de ocho meses por no presentarse a un control antidopaje.
Además, Jonathan Woodgate y Gareth Southgate, connacionales de Ferdinand, no fueron tomados en cuenta por lesiones.
Las lesiones también provocaron las deserciones del goleador italiano Filippo Inzaghi, el holandés Van Bommel, el francés Giuly y el español Michel Salgado. Tampoco estará el central ruso Victor Onopko.
Otra de las notorias ausencias será la de Roberto Baggio, quien a sus 37 años quería despedirse de la selección de Italia en una competición de fuste. Pero el técnico Giovanni Trapattoni le dijo "no".
A quien también le dieron la negativa fue al atacante francés Djibril Cissé, castigado por la UEFA por cuatro partidos por haber agredido al portugués Miguel García en un partido del Europeo Sub-21.
Peor le fue al volante ruso Yegor Titov, a quien la Unión Europea lo marginó por un año de todas las competencias bajo su área por haber dado positivo en un control antidopaje.
Otro motivo bien diferente dejó de lado al artillero ucraniano Andriy Schevchenko, máximo goleador del último campeonato italiano que ganó su equipo Milan.
Víctima del desmembramiento de la ex Unión Soviética, el fenomenal artillero jugó para una Ucrania que no se clasificó, tras haber sido tentado y asediado para hacerlo por Rusia.
"Sheva" está ahora de vacaciones, tal como el galés Ryan Giggs, el irlandés Roy Keane y el turco Emre, cuyos seleccionados tampoco se clasificaron.
Y aquellos que están deseosos de descubrir nuevos talentos se quedaron con las ganas de ver en acción al delantero Sven Streller, una de las grandes revelaciones del futbol suizo y al alemán Paul Freier, conocido, en la Bundesliga como "el Rey de las asistencias" por sus milimétricos pases que en el VFL Bouchum suelen terminar en gol.