CIUDAD DE MÉXICO, México, nov.12, 2003.- Pemex, la séptima petrolera del mundo y columna vertebral de las finanzas públicas de México, corre el riesgo de perder su patrimonio por el constante saqueo de sus bienes y una deuda que crece como la espuma.
La estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), que registró unos ingresos totales de 41.133 millones de dólares en los nueve primeros meses del año, entregó al Estado 25.033 millones de dólares, una cifra que representó el 60,8 por ciento del total.
A pesar de que Pemex se sitúa entre las principales compañías del mundo, su resultado contable en los nueve primeros meses registró una pérdida de 739 millones de dólares.
Entre enero y septiembre los ingresos totales de Pemex crecieron un 31 por ciento, debido a un incremento del 24 por ciento en las ventas internas y del 45 por ciento en las exportaciones.
En el mercado doméstico, la compañía tuvo unas ventas de 25.478 millones de dólares, mientras que las exportaciones le dejaron unos recursos de 15.655 millones de dólares.
El presidente mexicano, Vicente Fox, admitió que la empresa había sido "ordeñada" durante décadas, aunque aseguró que en su administración se han aprobado los presupuestos mas altos para Pemex, y que este año se invertirán los recursos más altos de la historia.
Las inversiones hechas por Pemex han incrementado la producción en un 4 por ciento, con un total de 4,63 millones de barriles de hidrocarburos, de los que 3,35 millones representan petróleo crudo y el resto gas natural.
Sin embargo, las enormes inversiones y sus pasivos laborales sólo han abultado su voluminosa deuda, que asciende a 65.253 millones de dólares al cierre de septiembre pasado, que supuso un incremento de 18.891 millones de dólares (207.809 millones de pesos) comparado con el registrado doce meses antes.
Pese al incremento de la producción y de los ingresos, el patrimonio de Pemex se ha reducido considerablemente en los últimos años.
Al cierre de septiembre pasado el patrimonio de Pemex, su capital social, se situaba en 91.550 millones de pesos (8.322 millones de dólares), una cifra inferior en un 24,1 por ciento respecto a los 120.550 millones de pesos (10.959 millones de dólares) que tenía un año antes.
El activo total en esa fecha creció un 28 por ciento, al situarse en 73.600 millones de dólares, mientras que el pasivo creció un 41 por ciento, al alcanzar 65.253 millones de dólares.
Para financiar sus proyectos productivos, Pemex ha recurrido al endeudamiento constante y su deuda total se situó al cierre de septiembre pasado en 33.687 millones de dólares, cifra un 45 por ciento mayor a la registrada hace un año.
Los deuda total consolidada incluye pasivos documentados de Pemex y de su filial Pemex Project Funding Master Trust, así como notas a contratistas y venta de cuentas por cobrar.
La deuda a largo plazo ascendió a 29.325 millones de dólares, un 42 por ciento más que el año pasado, mientras que la de corto plazo (menos de un año) es de 4.362 millones de dólares, un 61 por ciento superior.
El director de Pemex, Raúl Muñoz Leos, ha advertido que esta situación es insostenible y que si se continúa así el patrimonio de la compañía podría perderse en tres o cuatro años.
Muñoz Leos urgió al Congreso a encontrar un mecanismo para aligerar la carga fiscal de la empresa y permitirle utilizar parte de sus beneficios en inversiones y en modernización.
"Es una empresa que ya no tiene capital y nos meteríamos en un enredo más que regular" si continúa en las actuales condiciones, puntualizó.