DALLAS, Estados Unidos, feb. 19, 2004.- Las medidas de seguridad que Estados Unidos planea establecer a finales de este año en los cruces internacionales de la frontera con México pueden entorpecer el comercio y afectar la economía de ambos países, dijeron economistas.
Estados Unidos planea aplicar para finales de 2004, en los 50 cruces internacionales más importantes de sus fronteras con México y Canadá, el programa denominado Indicador Tecnológico del Estatus del Visitante e Inmigrante a Estados Unidos, conocido como US-VISIT.
El programa, ya establecido en los principales aeropuertos del país, obligaría a que cada extranjero que ingrese a Estados Unidos sea fichado mediante su huella digital y su fotografía en un sistema electrónico de datos.
La información será procesada en una gigantesca base de datos para conocer si la persona que está por ingresar al país es sospechosa de terrorismo o ha cometido alguna violación a la ley.
Pia Orrenius, economista del Banco de la Reserva Federal de Dallas, advirtió que el impacto económico que dicho programa tendría en la frontera con México "sería tan malo que no es posible que ocurra".
"El insuficiente personal en los puntos fronterizos de Estados Unidos estaría aún más sobrecargado (de trabajo) por el tiempo que requerirá el implementar el programa, provocando retrasos al comercio", indicó.
En ambos lados de la frontera existe mucho inventario de mercancías que deben ser entregadas "just-in-time" (justo a tiempo), y que depende en gran medida de un cruce eficiente de un lado a otro, dijo Ray Perryman, director de la firma consultora Perryman Group.
Orrenius, Perryman y Rosenblum forman parte de un grupo de economistas convocado por el periódico The Dallas Morning News, que estudió las posibles consecuencias del programa U.S. Visit como parte del análisis de la economía de Texas y sus proyecciones a futuro.
En Texas, un motivo de preocupación especial son las consecuencias del programa de seguridad en el cruce internacional de Laredo, por donde pasa más del 50% de la carga comercial proveniente de México.
El temor es que el programa no sólo cree problemas al flujo comercial, sino que también provoque serios retrasos en el cruce de personas, lo que afectaría de inmediato las economías de las comunidades fronterizas de Estados Unidos.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, a cargo del programa, contempla destinar un presupuesto de unos 330 millones de dólares para la primera fase, en la cual se colocaría el US-VISIT en los 50 principales cruces internacionales.
"Es mucho el dinero que se contempla gastar en el US-VISIT, y creo que aún está abierta la pregunta de si es prudente o no el invertir el dinero de los contribuyentes en esto", dijo el representante demócrata por Texas, Jim Turner.