MADRID, España, May.17, 2005.- Las estrategias económicas y comerciales de los países de América Latina, deben mejorarse para enfrentar mejor el potencial de China en el mundo, informó el martes aquí el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Los investigadores de la institución, Robert Devlin y Antoni Estevadeordal presentaron aquí el informe "La emergencia de China: oportunidades y retos para América Latina y el Caribe" que estudia la comparación de las dos regiones económicas.
El texto destaca que el éxito económico y comercial de China se basa en la ambición de largo plazo, el gradualismo y el pragmatismo, con destacado mérito en haber hecho que 400 millones de personas salieran de la pobreza desde 1978.
Sin embargo, el modelo chino es "especial" y no es transferible a la situación latinoamericana, pero esta región sí debe tomar como "llamada de alerta" el crecimiento de China y conocer sus oportunidades de una mejor relación económica.
En la sede del Banco de España, Devlin comentó que China podría sufrir un "aterrizaje" de su crecimiento económico que ha sido en promedio de 9.5 por ciento en los últimos años, a siete por ciento, que es aún mayor que las mejores previsiones de América Latina.
Explicó que a pesar de que las exportaciones latinoamericanas han bajado hacia Estados Unidos, existen posibilidades de no ser desplazadas pero urgen a los países a realizar esfuerzos para mejorar sus condiciones de competencia.
Los datos muestran que en 1972 Estados Unidos importaba una canasta de seis mil 136 productos variados del mundo.
De esto solo siete por ciento eran chinos, 30 por ciento del conjunto de América Latina y el resto de países potencias de la Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE).
En 2001, Estados Unidos importaba una canasta de 13 mil 242 productos del mundo, de los que casi un 70 por ciento son chinos, América Latina y países de la OCDE se dividen el resto del porcentaje.
Al respecto, Estevadeordal comentó que una de las recomendaciones es la mejora de los servicios de contenedores de los países latinoamericanos: de China a Estados Unidos un barco cargado llega en 24 días, y de Buenos Aires 21 días.
Sobre la inversión extranjera directa, se estima que China recibe más de un 50 por ciento del total mundial, y eso afectará a países latinoamericanos, "en especial los que tienen las mismas fuentes de inversión que el país asiático".
Devlin expuso que América Latina debe considerar la opción de que China tiene un mercado de mil 300 millones de personas, y pensar en diversificar sus exportaciones a ese país.
Para ello, consideró necesario implementar políticas de largo plazo de estímulo empresarial y afianzar las alianzas de los gobiernos con los sectores privados de los países "para dar un valor añadido a la producción".
"Se hacen necesarias las políticas proactivas y la innovación, menos intervención del Estado en algunos aspectos, el fomento a las exportaciones y mucha transparencia", señaló.
Lamentó que en este momento los gobiernos de América Latina sean "débiles, miren al corto plazo", lo que impide tener mejores políticas de apoyo al sector privado, por lo que cada país "debe buscar su modalidad" de superar esa situación.
Recalcó que una de las recomendaciones del informe, es que América Latina debe "explorar en este momento el valor agregado que le puede dar a sus riquezas naturales", que mejoren sus exportaciones.
El economista para América Latina del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) Javier Santiso comentó el informe del BID y expuso que otro de los aspectos que se debe aprovechar es que China se convertirá en un importante país inversionista.
En 2004 China reportó que su inversión extranjera directa fue de unos tres mil millones de dólares, de los que ya casi un 50 por ciento se destinó a América Latina, para materias primas e infraestructura.
La investigadora del Banco de España, Alicia García Herrero comentó que los análisis muestran que "América Latina tiene que despertar, y definir un modelo exportador de largo plazo y en ese plan definir sus ventajas competitivas".