FRANCFORT, Alemania, May.23, 2005.- La marca alemana Mercedes ha incrementado el número de kilómetros de pruebas para los nuevos modelos a fin de incrementar la calidad, tras repetirse diversas averías en la última generación de vehículos.
La revista "Automobilwoche" informó hoy de que las unidades de pruebas de la nueva Clase S, que saldrá al mercado el próximo septiembre, han doblado el número de kilómetros recorridos de cuatro a ocho millones.
Fallos electrónicos y otros problemas, sobre todo en la Clase E, han obligado a hacer la mayor y más costosas llamada a revisión a la prestigiosa marca, que afectó a 1,3 millones de automóviles.
Incluso el recién introducido monovolumen de la Clase B, que comparte más del 60 por ciento de componentes con la Clase A, debió recorrer seis millones de kilómetros para cumplir con las exigencias de calidad, dijo el presidente de Mercedes, Ekchard Cordes, a la revista germana.
"Queremos ser el número uno en cuestión de calidad, rentabilidad e imagen", señaló el ejecutivo, tras precisar que el fabricante también desea simplificar el proceso de producción para eliminar las causas de los defectos
Simultáneamente, Cordes proyecta elevar el ahorro en el sector de logística, donde cree que hay un potencial adicional de más del 10 por ciento.
También espera alcanzar unas ventas al similares a las de 2004, cuando Mercedes Car Group, que integra las marcas Mercedes, Maybach y smart, entregó 1,1 millones de vehículos.
En los primeros cuatro meses del año, las ventas de este grupo retrocedieron un 2,7 por ciento, hasta las 366.500 unidades.
Entre las plantas de producción repartidas por todo el mundo, la estadounidense de Tuscaloosa (Alabama) ganará en relevancia, ya que cuando haya llegado al máximo de su capacidad, representará el 20 por ciento de la producción total de Mercedes Car Group, según su jefe de producción, Hans-Heinrich Weingarten.
Mercedes refuerza sus actividades en EEUU, entre otras razones, por la fortaleza del euro, que le hace perder competitividad en los mercados dominados por el dólar, y por los salarios más bajos que en Alemania.