CIUDAD DE MÉXICO, México, Jun.01, 2005.- Con la intención de impulsar las ventas de televisores de plasma y LCD en México y mantener al país como el principal proveedor del mercado estadounidense, las compañías de electrónica han comenzado a reconvertir sus plantas de producción. El reto de los fabricantes de televisores de plasma y cristal líquido (LCD) o de "nueva generación" en el mercado mexicano es bajar los costos para hacer los productos más accesibles al público.
De los 3.8 millones de aparatos de estos tipos vendidos en 2004, sólo 32 mil 500 correspondieron a nuevas tecnologías, 12 mil 500 a plasma y 20 mil a cristal líquido, que significa menos de uno por ciento.
De acuerdo con la publicación mensual Alto Nivel, en Estados Unidos se vendieron el año pasado 5.7 millones de televisiones de plasma y LCD, cifra que representó 18 por ciento del total del mercado, que fue de 32 millones de equipos.
En su edición de junio, la revista especializada en negocios menciona que en 1999 un televisor de plasma de 42 pulgadas costaba 160 mil pesos y actualmente se vende en 40 mil pesos, en tanto que para finales de este al año se espera que su costo sea de 30 mil pesos.
Menciona que según cifras de LG Electronics México, en el primer trimestre de 2005 el total del mercado de televisores (convencionales y planas) creció 7.0 por ciento en relación a igual periodo del año anterior.
Con estos resultados, indica, se estima que en dos o tres años los equipos de "nueva generación" tengan entre 30 y 40 por ciento del mercado.
Refiere que en México existen 10 plantas de televisores que pertenecen a Philips, Sony, Samsung, LG, Sharp, Panasonic y Daewoo, de las cuales sólo la última produce los aparatos de plasma y de cristal líquido.
Para lograrlo, de 2002 a 2004 Daewoo invirtió casi mil 900 millones de pesos en la modernización y reconversión de su fábrica para la producción de estas nuevas tecnologías.
De igual forma, LG también destinará en los próximos tres años 200 millones de dólares, mientras que Philips invirtió 360 millones de dólares en compra de acciones de la taiwanesa TPV, fabricante de monitores planos.
Por su parte, Panasonic también tiene planes de empezar a producir plasma LCD en la fábrica de Tijuana, en Baja California.
La publicación resalta que estas inversiones no sólo obedecen al interés de atender al mercado nacional, sino también al estadounidense, del que las plantas mexicanas son importantes proveedores.
En los últimos años, los fabricantes trasnacionales con plantas en México han invertido mil 800 millones de dólares en la modernización de sus líneas de ensamblaje para competir contra los televisores asiáticos por el mercado de Estados Unidos y Canadá.
Aunque no se espera en varios años la salida de la televisón convencional, según los fabricantes, los aparatos de plasma y cristal líquido prometen imágenes más nítidas, mejor sonido, mayor ángulo de visión y menos susceptibilidad a interferencias.
Lo anterior ha llevado a que las televisoras mexicanas se unan con los fabricantes para impulsar la tecnología, como es la alianza TV Azteca-Panasonic-Elektra, para disponer de la señal y de los aparatos receptores.