CIUDAD DE MÉXICO, México, septiembre, 2005- En las caricaturas es divertido escuchar: 'Estás despedido'. Pero en realidad, escucharlo de boca de tu jefe; ¡es aterrador! Aun más si el mercado laboral está saturado y la inestabilidad de la economía.
¿Qué hacer en estos casos?. Para que pongas las cosas en perspectiva después de ser despedido, te damos estos consejos.
· Enfrentar el golpe
Después de que te tiran un balde de agua helada encima, te invaden una serie de emociones complejas. Lo más probable es que quieras salir corriendo y aislarte. Sin embargo, en mejor enfrentar la situación, de lo contrario, todos esos sentimientos te afectarán en el futuro y no podrás ver con claridad una entrevista de trabajo.
De preferencia, vete con tus mejores amigos y desahógate. Sacar lo que tengas adentro te ayudará a saber lo qué realmente sientes. Además, puedes reflexionar qué falló sobre el asunto, y te podrás dar cuenta que, tal vez, ese trabajo no era para ti y no te ayudaba a desarrollar tus potenciales; o, aceptar tus errores y la responsabilidad de tu despido.
· Levantate de donde te encuentres
Es normal que quieras tirarte en el sofá o en la cama y estar viendo televisión, porque, finalmente, necesitas un “descansito”. No obstante, al estar mucho tiempo así, te irás a la autocompasión y la lástima.
Lo que debes hacer son cosas que te den seguridad. ¿Sugerencias? Ofrecerte como voluntario en algún lugar; inscribirte algún curso o seminario que te ayuden en tu carrera; o aprender una nueva actividad como un idioma o manualidades.
De esta manera, te ayudará a darle un nuevo valor a tu vida y llenarás tu currículum con nuevas cosas. Con esto, te superarás y buscarás un nuevo empleo.
Para evitar que entres en la vagancia y en la pereza, haz una lista de cosas por hacer y trázate un horario que te obligue a levantarte antes del mediodía. Serás disciplinado porque tú eres tu propio jefe.
No te pierdas la segunda parte del tema el próximo martes.