CIUDAD DE MÉXICO, México, septiembre 2005 -Si alguien te preguntara cuál es el rendimiento que le ofrecería tu empresa al mes, o al año, ¿estarías listo para responder rápidamente? Pongámoslo en otras palabras: ¿sabes cuánto has ganado y cuánto has invertido en tu negocio?
Si respondiste de inmediato, y además resulta que has invertido menos de lo que ganas, puedes tener la certeza de que tu empresa es un negocio redondo. Si tuviste que hacer cuentas para analizar esos puntos o resulta que no has recuperado tu inversión, no dejes de leer esto con atención.
Primero que nada, es importante explicar qué es el rendimiento de un negocio: Supongamos que quieres poner un negocio y requieres de $100,000 para hacerlo. Esta cantidad representa el capital. Bien, ahora supongamos que al final del segundo año de operaciones (pensando que el primero te dio para recuperar la inversión), cuentas con otros $ 12,000 que ganaste después de pagar a tus proveedores, empleados, gastos de operación e impuestos correspondientes. En este caso, podemos decir que obtuviste un 12% de rendimiento sobre tu capital, y para obtener esta ganancia, debiste trabajar todo el año en tu negocio.
¿Es bueno un 12% de rendimiento? Todo depende contra qué lo comparemos, quizá la pregunta es, ¿cuánto hubieras ganado poniendo ese mismo dinero en el banco? Posiblemente una cifra muy cercana, pero eso sí, sin mover un dedo.
Cuando un Negocio no es Negocio
El rendimiento sobre la inversión ha de ser el parámetro para medir qué tan conveniente o no es invertir en un determinado negocio, y nos sirve también para evaluar su desempeño anual.
La regla es clara: si un negocio no nos da un rendimiento superior al que se puede obtener por su inversión en un instrumento financiero de bajo riesgo y sin hacer nada, el negocio no es negocio.
Esta es la principal causa que hace que en un país con bajas tasas de interés por ahorro, como lo son actualmente las mexicanas, se creen muchos nuevos negocios. Sucede lo contrario en los países con altas tasas de interés, donde casi no surgen nuevas empresas, especialmente de tallas pequeña y mediana.
Es decir, si tu dinero no rinde mucho en el banco, lo mejor que puedes hacer es montar un negocio, en donde aumentarán tus posibilidades de generar ganancias.