Los 3.4 millones de clientes de banca electrónica que tiene México se traducen en potenciales compradores en línea, aunque limitados por el creciente temor al fraude y el robo de información al proporcionar datos vía Internet.
La red es una herramienta básica en la actualidad, pero así como ofrece ventajas representa riesgos, y en la transacción de un bien o servicio es fundamental proteger el dinero y patrimonio de los usuarios.
Una opción para contrarrestar los riesgos es el servicio que ofrecerá en México SaF-T-Pay, creadora de un sistema de pago global que busca facilitar las operaciones y ofrecer seguridad en Internet.
Para el director general de esa empresa en México, José de Jesús Hernández, los usuarios de la red evitan compras electrónicas por temor real o percibido de fraude y el robo de datos confidenciales.
Explica que, según estudios, a nivel internacional entre 40 y 60 por ciento de los usuarios con posibilidades de compra en Internet no lo hace por temor, lo que se convierte en una oportunidad de mercado.
Un estudio sobre la banca electrónica en el país, de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), expone que 44 por ciento de los encuestados dijo no usar ese servicio por considerarlo inseguro.
La oferta de SAF-T-PAY es facilitar en el corto plazo un nuevo mecanismo de pago en el país, por el cual el comprador podrá pagar de manera directa en el portal de banca electrónica, sin tener que dar a las firmas de comercio en línea datos como número de cuenta y contraseña.
"Somos un procesador de transacciones y un compensador entre bancos y tiendas virtuales", señala el directivo en entrevista. "Cuando un cliente busque realizar una compra en una tienda virtual podrá pagar por medio de SaF-T-Pay.
En lugar de pedirle información al usuario, la tienda le va a proporcionar un par de datos: un número de transacción y el importe de su compra en pesos.
"Entra al portal bancario, con su clave de usuario, y encontrará nuestra opción. Al abrir la ventana se le solicitará el número de transacción que le dio la tienda, el monto de su compra en pesos y la cuenta a la que hace el pago, mientras el banco se encarga de validar el movimiento junto con SaF-T-Pay".
Aclara que están en negociaciones con los principales bancos y tiendas virtuales que operan en México para que se incorporen a este mecanismo, el cual estiman poner en operación a mediados de 2007.
"Tenemos planeado que para el término del primer semestre de este año ya estemos en pruebas reales con un banco y con las primeras tiendas virtuales", señala.
Descarta que en el corto y mediano plazos haya un costo para el usuario por este servicio, porque la intención de este mecanismo es también incentivar el comercio electrónico. Precisa, sin embargo, que ello dependerá además de los bancos, ya que por el uso de la banca electrónica aplican algunos cargos, "pero no veo eso en el corto plazo".
De acuerdo con la empresa, con sede en Miami y operaciones en Perú y Alemania, el potencial de servicio de SaF-T-Pay en México son los 3.4 millones de clientes de banca electrónica.
En el país existen mucho más usuarios de tarjetas de crédito, pero no todos lo son de la banca electrónica, explica José de Jesús Hernández, quien estima que alcanzarán un millón de cuentahabientes y entre "dos o tres millones de transacciones" por año.
El número de casos de fraudes cometidos en el comercio electrónico en México no preocupa al directivo, sino el promover este medio de pago en condiciones seguras. "La cifra de fraudes es realmente muy baja, creo que anda entre 0.3 y 0.5 por ciento del monto que se maneja en el comercio electrónico en México.
Lo más importante es darle al cliente la confianza, tranquilidad y seguridad de que efectúa un proceso de compra y pago en el que no está en riesgo su información financiera", de acuerdo con la Amipci, el comercio electrónico en México alcanzó tres mil 791 millones de pesos en 2005, lo que evidencia el continuo crecimiento del sector.
De esta manera, añade José de Jesús Hernández, la empresa pondrá a jugar tanto a las tiendas virtuales como a los portales bancarios para impulsar el comercio electrónico que, hoy en día, a pesar de su crecimiento, todavía tiene un potencial muy importante.