
Beijing se pone "verde"
Como todos sabemos, los juegos Olímpicos de Beijing tendrán lugar en la capital de la República Popular China del 8 al 24 de agosto del próximo año.
Fuente: Televisa Verde
La ciudad fue elegida como sede de la XXIX edición de los juegos, por el Comité Olímpico Internacional (COI), el 13 de julio de 2001, en Moscú, con 56 votos, derrotando a Toronto, París, Estambul, Osaka, Bangkok, La Habana, Kuala Lumpur, El Cairo y Sevilla.
La candidatura china ofreció, como una de sus estrategias para ganar, el compromiso de celebrar "Olimpiadas Verdes, Olimpiadas Científicas y Tecnológicas y Olimpiadas Humanísticas”, es así que, tan sólo para contribuir a la protección del medio ambiente, se comprometió a invertir 13,000 millones de dólares.
Los Juegos Olímpicos de Beijing serán los más costosos de la historia: la capital china gastó ya 10 veces más de los 4,000 millones de dólares que invirtió Atenas en infraestructura para los juegos de 2004. Las autoridades hablan de "una oportunidad única" para que China exhiba su capital modernizada y sus avances económicos y culturales.
El 18 de noviembre, el Comité de Organización de Beijing para los Juegos Olímpicos (COBOJ) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) firmaron un memorando de entendimiento. Con anterioridad el COBOJ se adjudicó la medalla de oro a “Contribución a la Protección de la Capa de Ozono” y promovió el “Emblema de Olimpiadas Verdes”.
LAS MEDIDAS “VERDES”
- Ha plantando 28 millones de árboles. La zona verde de la ciudad cubrirá más del 45% de su superficie, con más de 15 metros cuadrados de superficie verde per cápita, y más de 6 metros cuadrados per cápita en las zonas céntricas de la ciudad.
- Casi todas las centrales de energía fueron excluidas del centro de la ciudad, al igual que todos los hornos de carbón. La mayor contaminadora de la capital (Shougang Corp, la tercera mayor fábrica de acero del país) fue desplazada hacia una isla en la vecina provincia de Hebei. Además, todos los hornos de más de 20 toneladas y aquellos de menor tamaño ubicados en áreas urbanas comenzaron a emplear combustibles limpios.
"El aire limpio y el cielo azul es importante no solo para la ceremonia de apertura de los Juegos, sino también para los atletas y los residentes locales", destacó Wang Wei, vicepresidente ejecutivo del Comité Organizador de Beijing para los Juegos Olímpicos. - La Villa Olímpica renunciará en gran medida a la calefacción convencional que usa combustibles, para usar el tipo de calefacción que se alimenta de energía geotérmica, entre otras fuentes más limpias generadoras de energía.
- La energía solar se aprovechará en gran escala para el sistema de alumbrado.
- La basura se transformará en fertilizante orgánico o será reciclada sin efectos colaterales nocivos.
- Las aguas albañales serán tratadas para irrigar las áreas verdes del parque.
- Hasta tal punto llega la preocupación de las autoridades chinas para que todo salga perfecto, que incluso están intentando manipular las condiciones climatológicas para que les sean propicias durante los Juegos.
Se sabe que el milagro se podría conseguir gracias a un mineral llamado distomita, que posee un gran poder de absorción y puede eliminar parte del vapor de las nubes.
OTROS “DETALLES CURIOSOS” A RESOLVER
Como las Olimpiadas implican no sólo el encuentro de disciplinas, sino el encuentro de culturas por los millones de visitantes “occidentales” que irán al gran dragón de Asia, las autoridades Chinas han tomado unas medidas bastante peculiares, en su afán de ser buenos anfitriones.
Para que no se les tache de mala educación, cada vez que un ciudadano ceda a la tentación de escupir en público, sufrirá el ataque de una bolsa de plástico y papel higiénico, acompañado de una multa de entre 20 y 50 yuanes (entre 2 y 5 euros).
Para evitar que las calles se llenen de porquería se aumentará el número de basureros públicos a 80 mil, bajo grandes anuncios que recuerdan a los ciudadanos la necesidad de colaborar para limpiar la imagen del país, así como advertencias y palabras de alerta contra los malos hábitos.
Los miembros del Comité de Fomento de la Civilización Espiritual, encargado de velar por la seguridad higiénica de los ciudadanos, ha llegado hasta el punto de establecer un ‘Día de la cola’ para inculcar entre los ciudadanos de Pekín la costumbre de respetar el orden y conseguir un acceso más cívico a los medios de transporte o a las ventanillas de atención al público.
Además, se les está exigiendo a los taxistas que aprendan algo de inglés, que no se duerman en los coches y que no consuman ajo, ingrediente básico en la cocina china.


