Bosques

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Cadenas alimenticias

Fuente: Fondo Educación Ambiental A.C.

 

Las cadenas y redes alimenticias nos muestran cómo la energía pasa en forma de alimento de una especie a otra.

Las cadenas alimenticias inician con los productores primarios, es decir, aquellos quienes pueden producir su propio alimento. Son las plantas quienes a través de la fotosíntesis obtienen todo lo que necesitan para alimentarse. A los productores primarios les siguen en el nivel trófico los consumidores que no pueden producir su propio alimento y por tanto necesitan alimentarse de otros.

 

El final de la cadena o red alimenticia se considera cuando un animal o planta muere. Sus restos quedan en el suelo, en donde son descompuestos por otros animales, insectos o bacterias, quienes incorporan nuevamente energía y nutrientes al sistema.

 

En los bosques templados, como en otros ecosistemas, las plantas captan la energía luminosa del ambiente y, a través de la fotosíntesis, generan compuestos orgánicos como azúcares, con los cuales se alimentan y crecen.

 

Estas fuentes de energía y nutrientes, llamadas productores primarios (en el bosque templado son principalmente plantas arbustivas y árboles de hoja ancha), son aprovechadas por los animales herbívoros. La mayoría de estos son insectos y orugas que comen hojas, especialmente tiernas.

 

Las plantas se defienden de los herbívoros produciendo sustancias tóxicas en sus hojas que envenenan a los insectos o dan un sabor desagradable a quien las trate de comer. Este es el caso de las hojas de los pinos que, al estar cubiertas de ceras, contienen poca agua y tienen sustancias resinosas que no son atractivas para los herbívoros. Es por esta razón que el daño que sufren las hojas de los pinos a causa de los herbívoros es prácticamente nula.

 

Otros consumidores importantes de productos vegetales son los venados cola blanca, quienes aprovechan hojas y cortezas. Aunque su dieta es más flexible, también podemos mencionar al oso negro que come frutos y moras, principalmente. Sin embargo, entre todos estos seres, los animales que comen semillas son los más importantes.

 

Las ardillas, ratones de campo, ardillas voladoras y aves (como las charas) comen una buena parte de las semillas y también las dispersan dentro y fuera del bosque. Esto permite a las plantas encontrar nuevos espacios que ocupar, lo cual expande el bosque o ayuda a la recuperación de zonas deforestadas.

 

El intercambio de polen es la base para la fecundación de los órganos femeninos de las plantas. Este proceso se da por medio del viento, el agua y animales llamados polinizadores. Entre los polinizadores importantes están los insectos, que incluyen abejorros, polillas y mariposas; los colibríes también son polinizadores importantes. Se ha visto que estos tienen una predilección por las flores rojas, mientras que los abejorros prefieren las flores azules. Este proceso es especialmente importante para las plantas arbustivas que florean y en donde se da la mayor diversidad vegetal del bosque templado.

 

Los carnívoros son los consumidores secundarios. Como ejemplos están el puma y el lince, entre los felinos; entre las aves, el águila real, que se alimenta de herbívoros como conejos, ardillas y en algunos casos, de venados; las lechuzas también son importantes depredadores que mantienen bajo control a las poblaciones de roedores pequeños, como los ratones de campo.

 

Algunos animales son bastante flexibles en cuanto a su dieta; por ejemplo, el mapache come frutos y moras, al igual que gusanos, insectos, peces y camarones de río.

 

Cuando finalmente mueren estos consumidores, son descompuestos por larvas de insectos, bacterias y hongos que regresan nutrientes al sistema, los cuales son aprovechados por plantas y árboles para su crecimiento.

 

No olvidemos que la palabra “cadena” se utiliza para describir que cada paso de la vida de todas las plantas y animales están ligados de una u otra forma. Cualquier alteración en esta cadena afecta a todo el sistema.

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