Bienaventurados los flexibles porque no se romperán cuando los doblen.

civilidad

definición y material adicional

Civilidad. Sociabilidad, urbanidad. Orden. Colocación de las cosas en el lugar que les corresponde. Concierto, buena disposición de las cosas entre sí. Urbanidad. Comedimiento, atención y buen modo. Cortesía. Demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona.

Material para pensar


El trato con los demás es parte de tu vida diaria y, sin duda, sabes alternar con ellos. Dentro de casa te repartes las tareas con tu familia. En la calle sabes cuándo es momento de cruzar una calle y cuándo debes ceder el paso. La escuela es tu mayor experiencia en ese sentido: te reúnes con el maestro y tus compañeros en un horario establecido y en un espacio acordado (el salón de clases), toman decisiones de común acuerdo, distribuyen sus actividades y materiales de trabajo. Cuando ocurre algo excepcional, como un problema entre alumnos, todos saben que hay una estructura de autoridad para resolverlo. En conjunto esas acciones muestran respeto y consideración por los demás en distintos niveles.
 

La civilidad y tú


Estos valores avanzan en una escala gradual, que va de lo superficial a lo profundo. En la superficie se hallan la urbanidad y la cortesía, un conjunto de normas fáciles de aprender y seguir: cuidar la higiene y apariencia personales, hablar con amabilidad a los demás personas y comer con buenos modales. En el siguiente plano se encuentra el orden: la organización de las actividades y proyectos de manera que tomen en consideración los de los demás. En el nivel más profundo está la civilidad: la capacidad de llevar la cortesía, el respeto y el orden a toda la sociedad en su conjunto y crear un clima propicio para la convivencia y la participación.
 

El antivalor y sus riesgos


La incivilidad dificulta la vida diaria, pues genera desorden y continuos conflictos entre las personas. En el peor de los casos degenera en violencia, inseguridad y retraso en el desarrollo social.
 

Al amparo de Manuel Crescencio


En cualquier sociedad moderna que valore la civilidad, los ciudadanos pueden protegerse contra los actos del gobierno que violen sus derechos. En México esa posibilidad se conoce como Juicio de Amparo. Su impulsor fue el abogado yucateco Manuel Crescencio Rejón (1799-1849). En 1840, en el proyecto de constitución de su estado, estableció como facultad de la Corte Suprema amparar a las personas en el goce de sus derechos violados por leyes o actos de la autoridad. Hoy día el Juicio de Amparo se contempla en el artículo 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Frases

'La civilidad es más alta cuando nuestro sentido moral es más profundo.'
—Ralph Waldo Emerson