Bienaventurados los flexibles porque no se romperán cuando los doblen.

dignidad

problemas para pensar

Estos relatos que te ayudarán a obtener una definición sobre este valor.

Un mensaje para los padres


El hogar es un espacio definitivo para que los pequeños adquieran el sentido de su propia dignidad y el sentido de la dignidad de los demás. Un hogar donde privan los abusos, la violencia y las manifestaciones innecesarias de poder puede desorientar a los hijos de muy diversas maneras: hacerles creer que no valen nada, llevarlos a pensar que los hombres son más importantes que las mujeres o que sólo los adultos tienen derechos.

Acciones a seguir


 
1. No aplique castigos humillantes a sus hijos. Evite el maltrato físico y las palabras o regaños que los hagan sentir inútiles o rechazados. No muestre preferencia por alguno de los hermanos y nunca use el “buen ejemplo” de uno para educar al otro.
2. No aliente en sus hijos un sentido de superioridad sobre los demás niños y evite cualquier tipo de comentarios que tienda a desvalorizar a los otros por algún defecto físico, las diferencias socioeconómicas o el bajo rendimiento escolar. Evite los consentimientos excesivos.
3. Evite las manifestaciones machistas dentro del hogar. Hacer creer al pequeño que el género masculino es superior al femenino implica hacerlo creer que las mujeres tienen menor dignidad. No use lenguaje sexista ni generalizaciones falsas como “Todas las mujeres son tal y tal”.

Un mensaje para los maestros


En la medida en que aporta nueva información y nuevos modos de razonar, la experiencia educativa es, en esencia, un proyecto que reconoce la dignidad del maestro como transmisor de conocimientos y la dignidad de los alumnos como receptores de éstos. Cualquier otra imagen de la educación basada en intereses económicos o de poder, traiciona los objetivos de formar hombres y mujeres de bien y enriquecerse, como docente, a través de esa experiencia.

Acciones a seguir


1. Haga del aula y de la escuela espacios de dignidad en los que se cuiden todos los detalles: la limpieza y el orden de las instalaciones, la interacción respetuosa entre autoridades y educandos, la presentación de los alumnos y la calidad de las enseñanzas que usted les da.
2. En muchas ocasiones los estudiantes de primaria no saben ni por qué ni para qué van a la escuela. Destine algunas sesiones regulares para explicarles que el objetivo es hacer personas con más aptitudes y capacidades que les permitan obtener logros en la vida.
3. No margine o critique ante el grupo a los “niños problema” o a los de bajo rendimiento escolar. Promueva procesos de aceptación e integración sumando fuerzas con el grupo, las autoridades de la escuela y la familia del educando.

“Es preferible un fracaso honorable que una victoria cobarde.”
—Filóctetes