
Equidad
El valor en la historia
Fuente: www.valores.com.mx
Las mujeres acuden a las urnas
El voto femenino en México
Por muchos siglos, en todos los países del mundo, la toma de decisiones y la participación política estuvieron reservadas a los hombres; sólo ellos podían votar y ocupar puestos de elección popular. La situación no era justa para las mujeres, la mitad de la población adulta: aunque tenían que obedecer las leyes no podían intervenir en el gobierno. Muchas figuras ilustres lucharon para que el sexo femenino pudiera acudir a las urnas y tuviera plena igualdad de derechos y obligaciones en la sociedad. Gracias a su esfuerzo, a lo largo del siglo XX, varias naciones europeas modificaron sus leyes en ese sentido.
Era natural que la misma inquietud surgiera en México después de la Revolución. El país se modernizaba y resultaba urgente que las mujeres tomaran parte activa en la vida nacional para que ésta se beneficiara de su esfuerzo e inteligencia. Ya en 1916 las leyes de tres estados pioneros (Yucatán, Chiapas y Tabasco) habían estipulado la completa igualdad jurídica de la mujer con respecto al hombre: las mujeres podían votar y también aspirar a cargos de elección. En las décadas siguientes el papel de las mujeres comenzó a transformarse, miles de ellas se integraban más a la actividad productiva de México: había maestras, obreras, negociantes y científicas cuyo esfuerzo enriquecía la vida diaria.
En la década de 1930 cobró forma un importante movimiento feminista en busca del voto. El Frente Único Pro Derechos de la Mujer reunió a 50,000 personas y realizó congresos nacionales. La sociedad mexicana tomó conciencia de lo importante que era darles plenos derechos como ciudadanas y en 1946 se hicieron reformas a la Constitución para que pudieran votar en las elecciones municipales y ocupar cargos en los municipios.
El gran cambio ocurrió en 1953, durante la presidencia de Adolfo Ruiz Cortines. El artículo 34 de la Constitución se modificó para incluir a las mujeres en su definición de ciudadanos. Finalmente podían votar y participar con los mismos derechos que los hombres. En un hecho histórico, el 3 de julio de 1955 ellas acudieron a las urnas para elegir diputados a la XLII Legislatura. Este paso marcó el inicio de una nueva etapa para la mujer en México.
La conquista de cargos de elección popular ocurrió poco a poco. En 1979 la maestra Griselda Álvarez (que ya había sido senadora) se presentó a las elecciones para el gobierno de Colima y triunfó. Fue la primera mujer en ocupar el cargo de gobernadora de un estado, entre 1979 y 1985. Con el paso del tiempo los casos se multiplicaron y hubo diputadas, senadoras, delegadas y presidentas municipales en todo el país. Varias de ellas se integraron al gabinete presidencial en puestos estratégicos y fueron excelentes embajadoras de México ante el mundo.
Aunque en menos de medio siglo la situación de la mujer tuvo un cambio radical en ese sentido, hoy día aún tenemos que trabajar para garantizar su plena integración a la política y todos los ámbitos de la vida nacional.
| Menú de Equidad |








