“La bondad no se limita, simplemente, a querer hacer el bien. Tampoco es una “La perfecta sabiduría tiene cuatro partes: la inteligencia, que consiste en hacer bien las cosas; la justicia, que consiste en ser equitativos en los asuntos públicos y privados; la fortaleza, que significa no huir de los peligros, sino enfrentarlos; y la templanza, que significa dominar nuestros deseos y vivir con moderación.”
—Platón
Aquel que adquiere fortaleza venciendo los obstáculos, posee la única templanza que puede vencer a la adversidad.
—Albert Schweitzer
La fortaleza es inseparable del júbilo.
—Ralph Waldo Emerson
La templanza es el vigor del alma.
—Demófilo
Las personas fuertes crean sus acontecimientos; las débiles sufren lo que les impone el destino.
—Alfred Victor de Vigny
Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.
—Aristóteles
La primera víctima de la destemplanza es la propia libertad.
—Lucio Anneo Séneca
Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca, el amor es más fuerte que la violencia.
—Hermann Hesse
El fuego prueba al oro; las penas a los hombres fuertes.
—Lucio Anneo Séneca
La templanza es el vigor del alma.
—Dicho popular
En cada ser humano hay un potencial increíble. Cree en tu fuerza y en tu juventud. Aprende a repetirte siempre a ti mismo “todo depende de mí”.
—André Gide
Una persona fuerte reúne control sobre sí misma, gran resistencia y, cuando es necesario, capacidad de defenderse. Una persona templada soporta bien los cambios y desafíos del mundo exterior.
El hombre que nada teme es tan fuerte como el que es temido por todo el mundo. —Friedrich Schiller
La templanza es, simplemente, una disposición de la mente que sabe sujetar a las pasiones.
—Tomás de Aquino
Si usted no tiene la fuerza para imponer sus propias condiciones a la vida, usted debe aceptar las condiciones que la vida le impone a usted.
—T. S. Eliot
La alegría, la templanza y el reposo le cierran la puerta de la casa a cualquier doctor.—Henry Wadsworth Longfellow