Gratitud

Actividades

Fuente: www.valores.com.mx


Ponte en acción

Más allá de las normas de urbanidad o de los razonamientos, en este caso déjate llevar por las sensaciones positivas hacia las personas que te apoyan en la vida. Ponte a la altura de ellas recordando que los favores no se pagan: se corresponden. Amplía los horizontes de tu gratitud más allá de una circunstancia y una persona determinada. A través de ella has comprobado que el mundo no es tan hostil como parece y eso te invita a ser una fuente de ayuda para los que tienes cerca.

  • Expresa siempre tu agradecimiento con palabras o un abrazo. Diles a las personas importantes para ti que estarás allí cuando necesiten algo.
  • Aprecia el valor de todas las acciones que te benefician: dale las gracias al señor que barre la calle, al conductor del autobús donde viajas y al personal del camión de la basura. Imagínate lo difícil que sería vivir sin ellos.
  • No “uses” a los demás como si fueran objetos ni pienses que “tienen” que ayudarte. Dentro de casa aprecia el esfuerzo que hacen tus padres por darte de comer, mantenerte limpio y buscar tu educación. Cada libreta, cada pan o fruta que te dan son una muestra de amor.
  • En un terreno más amplio observa las cosas buenas y sencillas de la vida diaria y haz de la gratitud una forma de disfrutar el mundo que te rodea.

 

Lo que aprendiste

En su máxima expresión la gratitud implica saberte querido por los demás y permite establecer relaciones fuertes y duraderas. Éstas van más allá de la conveniencia práctica y la búsqueda de la mera utilidad que amenazan con convertir al mundo en un lugar solitario e insensible. La gratitud permite ir creando refugios de confianza y fidelidad que pueden salvarte de la tristeza y el peligro; a la vez, impulsan tu máximo potencial como persona: la capacidad de amar a los demás.

Amplía tu visión