
El valor de la paciencia
Reflexiona: La capacidad de resistir.
Fuente: www.valores.com.mx
La paciencia también significa soportar con autodominio y serenidad las situaciones que no nos gustan. Puedes tratarse de casos muy sencillos: el radio que tus vecinos ponen a todo volumen, las clases de una materia que te choca o las dificultades para transportarte desde tu casa a la escuela por el tráfico, el calor y la incomodidad de los vehículos. Pero también te sirve para soportar situaciones mucho más difíciles: la carencia de dinero en tu hogar, la enfermedad o los pleitos de tu familia. Muchas personas reaccionan a esas circunstancias con ira o enojo, porque en realidad son débiles, se desesperan y no logran nada. Quienes son pacientes responden con calma e integridad que les permiten pensar en soluciones y tomar mejores decisiones.
No pienses que ser paciente consiste en cruzarte de brazos. Se trata, más bien, de aceptar con valor las pruebas que te pone la vida y tratar de aprovecharlas para progresar y crecer, de ver en cada obstáculo una oportunidad. El ritmo de las cosas no siempre favorece lo que nosotros queremos o planeamos. Las demás personas tienen sus propios planes y problemas y sólo en ciertos casos cooperan con los nuestros. A veces parece que hasta los objetos están contra nosotros: el plato que se rompe, las llaves que se pierden, la tele que se descompone… La paciencia nos permite soportar y, hasta donde es posible, controlar todos esos problemas. También nos ayuda para salir adelante en casos donde no queda nada por hacer, como cuando muere un ser querido. En otras palabras ¡nunca te desesperes! Resiste con calma, piensa estrategias y soluciones, ten paciencia contigo mismo y recuerda que, de esta forma, a cada minuto te estás volviendo más fuerte.
“La paciencia es el camino a la comprensión,
y la comprensión es la clave de un corazón feliz.”
—Friends, 1994
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