
Honestidad
Cuento
Fuente: www.valores.com.mx
Un juego de dados
Había en la ciudad de Benáres un hombre, llamado Apu, aficionado a los juegos de mesa. Solía practicarlos en compañía de su amigo Amir. Sin embargo, entre ambos había una gran diferencia. Apu era honesto y sabía perder. Amir no: cuando iba ganando seguía con el juego; cuando iba perdiendo, sin que Apu se diera cuenta, se metía con maña el dado a la boca y lo mantenía escondido debajo de la lengua para deshacerse de él más tarde.
—¡El dado se perdió! No lo veo por ningún lado—decía hablando de una forma muy peculiar.
Como si estuviera muy preocupado, fingía buscarlo debajo de la mesa, en las prendas de su ropa, entre los pliegues de la alfombra y terminaba por decir:
—Ni modo. El juego se acabó porque el dado no aparece.—
Apu no tardó en darse cuenta de esta trampa y decidió darle una lección a su amigo. Al día siguiente, antes de la acostumbrada cita para jugar, tomó el dado que iban a emplear y lo metió en una mezcla líquida de especias muy picantes. Lo sacó, lo dejó secar y como el dado era amarillo no parecía extraño.
Amir llegó y comenzó el acostumbrado juego. Todo fue bien durante las tres primeras rondas, pues iba ganando. Pero en el cuarto juego estaba a apunto de perder. Le pareció sencillo usar el truco acostumbrado y se metió el dado a la boca. Pero en cuanto eso ocurrió sintió como si tuviera verdadera lumbre bajo la lengua.
—¡Socorro! ¡Socorro!— gritaba mientras corría de un lado al otro de la habitación.
Apu le preguntó, con malicia, qué le pasaba. Amir ya no podía hablar y sólo alcanzó a sacarse el dado de la boca. Apu le acercó una bebida que ya tenía preparada, a base de mantequilla, aceite de palma, miel de abeja y jugo de caña, especial para quitar el gusto picante. Amir la apuró de un sorbo sintiendo un gran alivio. Pronto estuvo en condiciones de hablar:
—¿Por qué me hiciste eso?— preguntó Amir.
—Porque me di cuenta de que me hacías trampa en el juego y no lo podía aceptar.
—¿Pero por qué te pareció tan importante, si jugamos sólo para entretenernos?— cuestionó Amir.
—Porque quise enseñarte que entre los amigos existe un compromiso de lealtad y que en cualquier situación, por simple que sea, hay que conducirse con rectitud. Vivir haciendo trampas sólo te traerá problemas, como este picante dado que te sorprendió. ¿Gustas otro?
—Cuento budista incluido en la antología Jataka
Frase 1:
La honestidad es siempre digna de elogio, aun cuando no reporte utilidad, ni recompensa, ni provecho. — Marco Tulio Cicerón
Frase 2:
Si no dices la verdad sobre ti mismo, difícilmente podrás decir la de las otras personas. — Virginia Woolf
Reflexiona
¿Cómo crees que se sentía Apu al saber que su amigo Amir constantemente le hacía trampa en el juego?
¿Por qué crees que era necesario que Apu le diera una lección a Amir cuando simplemente jugaban para entretenerse?
¿Cómo influye el valor de la honestidad en las relaciones entre los seres humanos?
Aplícalo en…
TU PERSONA: ¿Por qué es importante no engañarse a si mismo?
LA FAMILIA: ¿En qué situaciones te cuesta más trabajo decir la verdad?
LA ESCUELA: ¿Cuál es la mejor forma de ganar amigos?
¿Crees que quien dice la verdad conquista el respeto de los otros?
LA COMUNIDAD: ¿Has observado acciones deshonestas en otros? ¿Qué crees que podrías hacer?
Tips ecológicos
Ahorrar agua
1. Al cepillarte los dientes, procura utilizar un recipiente o un vaso, ya que por cada minuto que la llave del agua esta abierta desperdicias hasta 5 litros.
2. Recolecta el agua fría que sale de la regadera antes de templarse en una cubeta, y después puedes usarla para regar las plantas, lavar pisos y patios. Así estarás aprovechando casi 8 litros de agua, que de otra manera se van al drenaje.
3. Cuando te bañes, cierra la llave del agua mientras te enjabonas. Así estarás ahorrando de 10 a 12 litros de agua.
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