CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 22, 2006.- La actriz Karla Álvarez ha sido víctima de la delincuencia en México: en los últimos tres años, ocho veces ha sido amenazada y han puesto sobre su cabeza armas de fuego, y una vez robaron en su departamento. La joven asegura que tuvo que recurrir con las autoridades del Ministerio Público para ser asesorada y tomar medidas de prevención y así evitar ser asaltada de nuevo. En una entrevista para TvyNovelas, Karla platicó sobre estas desafortunadas experiencias. “Con estas malas experiencias ya no salgo sola de noche, aunque a veces por trabajo tengo que hacerlo”, comentó la actriz.
¿Temiste por tu vida?
Sí, porque no es grato que te pongan varias veces la pistola en la cabeza y pienses que vas a morir en ese momento. De inmediato piensas en todo, en tus seres queridos.
¿Fuiste amenazada por los delincuentes?
Ni quiero pensar en eso, hubo un tiempo en que me amenazaban por teléfono; mejor decidí no contestar y cambiar el número. No quiero ni saber quién fue.
¿Pensaste en dejar el país?
Sí, había planeado quedarme en Miami, Florida, cuando fui a trabajar en la telenovela Inocente de ti, porque me encontraba muy asustada; sin embargo, no se pudo concretar nada y tuve que regresar a México. En cuanto bajé del avión y pisé la calle, me dio la bienvenida otro asalto con arma de fuego.
¿Sufres de paranoia?
Muchísimas veces. En varias ocasiones, cuando salía a algún lugar, por ejemplo al banco, pensaba que alguien venía corriendo con una mochila y me ponía a gritar como desquiciada, cuando en realidad no había nada.
¿Cómo estás de los nervios?
Cuando salgo a la calle me pongo demasiado nerviosa, siempre volteo hacia todos lados. Mis papás me dicen que ya le pare, pero yo les digo que siempre hay que estar alerta. He tenido que mudarme infinidad de veces de departamento, como si fuera una gitana, pero lo enfrento y ni modo vivo. Es una ciudad llena de delincuencia.
¿En qué te cambió la vida?
Al principio me dolió mucho que me hayan quitado mis cosas y dinero que he ganado con mi trabajo, pero cuando ves el cañón de una pistola que te apunta, es cuando piensas que lo más valioso es la vida.