ENTREVISTA


¿Cómo te iniciaste en la actuación?
Por casualidad. Yo trabajaba como modelo y me invitaron —como modelo— a participar en una película; yo no iba como actor ni nada por el estilo, sólo tenía presencia en la cinta. Ahí me doy cuenta del trabajo de los actores y tuve la oportunidad de conversar con uno de ellos; vi el cambio que la persona experimenta desde el sitio donde estábamos conversando hasta donde estaban las cámaras y eso me maravilló. A partir de entonces pensé en la posibilidad de que se pueden vivir muchas vidas en una sola y que ello se logra a través de la actuación.


Antes de la telenovela Bajo un Mismo Rostro, ¿ habías realizado otros trabajos?
Sí, en Argentina había hecho teatro, uno que otro capítulo de Atreverse y era toda la experiencia que tenía. Cuando llegué a México comencé haciendo teatro infantil con un grupo llamado Conciencia Joven, y en 1993 me llegó la oportunidad de participar en una telenovela mexicana.


¿Cómo decides venir a trabajar a México?
Un día estaba en un casting y me encontré con una revista de economía; hojeándola me encontré con un artículo que hablaba de la televisora más grande del mundo en habla hispana: Televisa. Entonces me dije: si en esta carrera me van a decir que sirvo o no, pues que me lo diga el más grande, y compré un boleto y me vine para acá con 300 dólares en la bolsa y a tocar puertas en Televisa.


"Eso fue en el 91; después estuve dos años estudiando con Sergio Jiménez y me dieron la oportunidad de hacer seis escenas en la telenovela Bajo un Mismo Rostro y ahí empecé ya propiamente una carrera en Televisa".


¿Y cómo te llegó la oportunidad de participar en Locura de Amor?
Yo ya había trabajado con Roberto Gómez, él era director de escena en Ángela y nació una muy buena amistad entre nosotros; siempre hubo muy buena química con él, sabe cómo trabajo y sabe de mis capacidades y mis deficiencias. Así, me habló por teléfono en septiembre de 1999.


"Yo estaba en Perú realizando otra telenovela, me dijo sobre este proyecto y le dije que venía aquí en octubre para renovar mi contrato con la empresa. Ya aquí tuvimos más pláticas y me explicó como quería encarar su proyecto, me gustó y aquí estamos".


¿Qué hay de cierto que no querías participar en una telenovela que ya se había hecho?
No, no es cierto, se malinterpretó por los medios. Lo que dije exactamente es que ya es hora de dejar de hacer refritos y de darle la oportunidad a escritores jóvenes. También dije que es el momento de conquistar al televidente con melodramas nuevos. Sin embargo, hice el refrito y lo hice con muchas ganas, me gusta muchísimo lo que estoy haciendo. Conozco historias que se han hecho infinidad de veces y nadie lo critica; aquí estamos hablando de una historia que ya se hizo una vez y la gente se le echa encima.


Sin embargo, la telenovela tuvo mucho éxito...
Yo siempre utilizo metáforas para hablar y por ello pienso que la telenovela es un cuento y que se puede contar muchas veces, pero depende de quién lo cuente y cómo lo haga. Hoy tenemos una historia que ya está contada y ahora la está contando otra abuelita, nada más, y esta abuelita la está contando más lindo que antes.


¿Te gustó interpretar a un profesor?
Sí, me encantó la idea. De hecho nunca había interpretado a un profesor, ni había trabajado en México en una telenovela juvenil, entonces para mí era una gran oportunidad.


¿Y en la vida real te gustaría ser maestro de algo?
En algún momento fui entrenador de chiquillos, pero quién sabe las vueltas que da la vida. Me sentí muy contento con mi personaje en Locura de Amor, pero no sé si lo llevaría a la vida real; no sé si tendría los tamaños para ser un maestro.


"Yo siento gran admiración por todas las personas que tienen el talento para transmitir sus conocimientos y hacerlo de una forma clara. Creo que el trabajo de los profesores es digno de reconocerse; son unos artistas del intelecto".


¿Alguna vez te enamoraste de una maestra?
Yo creo que todos los alumnos que pasamos por la etapa de la primaria y la secundaria siempre nos enamoramos de una profesora. Me acuerdo muy claramente de mi profesora de filosofía y letras. ¡Caray!, amaba con verdadera pasión a esa mujer. Tenía yo 14 años y esa maestra era la musa de mis desvelos.


¿Cuántos años te llevaba ella?
No lo sé, yo creo que tenía como 30 años, era una mujer española hermosísima, pero jamás le dije nada y todo quedó ahí.


¿Cuál es el medio en el que trabajas más a gusto?
Sería injusto que los separase y tuviese una preferencia por alguno. Me gusta el teatro y la televisión por lo que cada forma de expresión te aporta a ti como persona. El teatro es una comunicación directa con el público, es un equivócate y salva el equívoco en el momento, es estar siempre alerta, siempre experimentando nuevas sensaciones y sentimientos.


"Es un ejercicio muy duro repetir el mismo parlamento en 500 representaciones e ir descubriendo que cada función que estás dando es nueva para ti y para el público. También es una disciplina muy grande, entonces el teatro te enriquece muchísimo.
"La televisión es una guerra con todo el bagaje técnico que implica, como cuidarte de tres cámaras, cuidarte las luces, las sombras, no tapar a tu compañero, no dar la espalda, no cruzar el eje, que se vea bien y además verte natural. Son retos, ninguno más fácil o más difícil, vas desarrollando la capacidad para poder moverte en cualquiera de estos medios.


"Del cine no puedo hablar porque no he intervenido realmente dentro de una película".


¿Y por qué no has hecho cine?
Porque le tengo mucho respeto. Creo que tienes que estar muy preparado... Además ya pienso darme tiempo para hacer cine porque no he podido; desde que empecé a hacer telenovelas como protagónico nunca descansé más de un mes entre una y otra producción, por lo que generalmente llego tarde a las grabaciones. Siempre comienzo a grabar después de que ya arrancaron las grabaciones de la telenovela.


"Cuando pasé de Cañaveral de Pasiones a Pueblo Chico Infierno Grande yo empecé a grabar casi 40 días después que todo el reparto. Cuando brinqué de Pueblo Chico a Ángela empecé a grabar 20 días después de todos y en Locura de Amor igual: yo comencé a grabar 30 días después. Entonces, si no tengo el tiempo para engancharme de novela a novela, mucho menos para dedicarme de completo al cine en este momento".


¿Te gusta el cine que se está haciendo en México?
Sí mucho. Se está manejando un lenguaje que es digerible, muy interesente, con propuestas nuevas; me gusta mucho el cine y admiro mucho a la gente que está haciendo cine actualmente en México. Por cierto, creo que en televisión también tenemos que hacer propuestas novedosas.


¿Qué película del cine mexicano te ha gustado más?
-¡Híjole! La Ley de Herodes me hizo mucha gracia, tuvo una bonita realización, una anécdota muy pequeña pero muy bien lograda, a pesar de que es una crítica de corte muy profundo hacia toda una idiosincrasia, a todo un modelo o un sistema. Creo que el tema se manejó de una forma que tú te puedes sentar, divertirte y pasarte un buen momento, llegar a tu casa con una sonrisa y decir: sí, me está cagando el sistema pero que gracioso lo muestran.


En cuanto al teatro, ¿consideras que tu boom fue con la puesta en escena P.D. Tu Gato ha Muerto?
Sí, porque yo creo que la gente tuvo la oportunidad de comparar actuaciones y críticas, yo creo que básicamente a eso se debió que P.D. haya sido lo más importante en teatro que he hecho aquí en México.

"Sin embargo, pensándolo bien, considero que lo más importante que he hecho en teatro aquí en México fue Bajo las Sábanas, porque estaba yo sólo en el reparto con tres actrices y sacar adelante mi primera obra como protagonista y como cabeza de elenco fue un compromiso muy estresante y muy desgastante, pero que finalmente salió adelante".


¿Te fue difícil tomar la decisión de participar en P.D. Tu Gato ha Muerto, no te cohibías al hacer el desnudo?

A mí me ofrecieron P.D. Tu Gato ha Muerto desde el principio, incluso antes que a Héctor Soberón, pero por compromisos no pude participar en la obra. Y después, más que tomar la decisión de hacer esta puesta en escena, fue darme la oportunidad de hacer una obra que quise realizar desde el principio, que además la vi con todos los actores que la hicieron, y cada vez que iba me reía horrores; entonces fue darme la oportunidad de interpretar a ese personaje.


¿Tu físico te ha ayudado a desempeñar bien tu trabajo, no tanto a conseguir personajes?
No, yo creo que a la inversa. Estoy convencido de que si no fuera por la imagen que tengo nunca hubiera llegado a un protagónico, pero fíjate que al protagónico llega cualquier pendejo, el secreto es mantenerte.


"Yo creo que en mi caso tuve la oportunidad de llegar, quizá por mi físico, por lo que quieran decir, pero hoy por hoy finalmente estoy aquí en México, estoy aprendiendo, estoy ocupando el lugar que me da la gente, el lugar que me dan los productores, los directores, mis compañeros actores y la prensa. Sin embargo, lo estoy llevando poco a poco y el día que yo piense que ya llegué, me retiro".


¿Sentimentalmente cómo estás?
Soltero y con una hija, Valentina, que tiene 10 años. Ella vive en Tucumán Argentina, con su mamá, y es el fruto de una locura juvenil, pero es a quien amo profundamente y por quien hago cosas que antes ni pensaba. Hoy por hoy pienso en la responsabilidad que implica ser papá y en todos los compromisos que uno asume de forma tácita.


¿Y como papá, cómo eres?
No lo sé, porque no puedo ejercer la paternidad permanentemente, entonces no sé lo que es convivir con mi hija y despertarme por la noche porque tiene fiebre; tampoco la alegría de levantarme en la mañana y tenerla en la cama porque fue a despertarme, entonces no podría definirlo, no podría decirte cómo soy como papá. Algún día lo sabré.


¿Te sientes mal por eso?
Siento mucha melancolía por no haber tenido la oportunidad de compartir su crecimiento. Todos los beneficios que pueda obtener Juan Soler durante toda su vida, definitivamente van a ir directamente hacia Valentina.


¿Y cómo eras de niño?
Era muy inquieto por el deporte, hice casi todos los deportes que existen en mi ciudad, era un chiquito un poco retraído pero a la vez muy buen amigo. De hecho mi comportamiento era muy contradictorio: fui un chavito con mucha disciplina, no me gustaba faltar al colegio, podía ir enfermo al colegio porque a mí me mataba no asistir ya que era ahí donde yo veía a mis amigos, entonces me encantaba ir a la escuela.


¿Y para el estudio, cómo eras?
No tenía dificultad, no me importaba tener 10, con que tuviera 7 para pasar ya era suficiente, nunca me quitó el sueño la competencia intelectual. Era muy relajado en el estudio. Me acuerdo que en tercero de secundaría me llevé cuatro o cinco materias a examen extraordinario, pero las salvé todas porque me di cuenta que me aburría mucho tener que preparar los exámenes; entonces por aburrimiento estudiaba.


¿Fuiste de esos niños que les dan dolores de cabeza a sus padres?
Siempre he sido muy independiente, entonces era de los niños rebeldes. A los 13 años tomé mi mochila y una tienda de campaña y me fui de aventón a mis vacaciones; tenía 13 años y ya era muy independiente, siempre tratando de estar fuera de la casa y de hacer cosas nuevas. De tal manera que los dolores de cabeza siempre fueron por ahí, básicamente.


¿Tu familia es conservadora?
Sí, es muy conservadora. Por eso yo siempre fui la oveja negra de mi casa, siempre fui el que dejó de ir de vacaciones con ellos; el que se abrió y quería buscar trabajo y sus padres no lo dejaban; siempre fui el que revolucionaba y el inquieto de la casa.


"Pero también fui el que tenía objetivos más claros. Ya a los 15 años me propuse llegar a ser un deportista destacado y nunca dejé de entrenar hasta que no cumplí mi objetivo. En ese entonces para mí estaba primero el deporte, después el estudio, luego mis amigos y enseguida mi casa".


¿Cuál era el deporte que practicabas?
-Rugby, es como el futbol americano pero sin protección. Yo llegué a representar a mi país durante tres años y fui uno de los jefes de defensa más jóvenes en las ligas mayores de Argentina. Era muy voluntarioso, soy un tipo que tiene objetivos muy claros y que no se apresura a llegar a sus metas, pero que siempre llega.


Probablemente tu condición de hombre te ayudó, ¿no es así?
No. Yo tengo amigas que han hecho cosas que, de acuerdo con mi educación occidental, es impensable que una mujer haga. Entonces eso de que el hombre puede más es un invento que le hacen creer a la mujer.


¿Tienes hermanas?
-Sí, dos menores. Mi hermana María José es de ese tipo de mujer que te digo. Yo creo que el límite lo pone la mujer y la educación, la posibilidad y las oportunidades existen.


Cuéntame de la ciudad donde naciste. ¿Cómo es?
Es una ciudad pequeña y adorable. Está rodeada de montañas y tiene un clima que es caluroso casi todo el año, llueve mucho y hay muy pocos días de frío. Es una ciudad azucarera, hay muchos ingenios; es una ciudad que es reconocida como muy fuerte y luchona.


"De hecho, en Tucumán se firmó la independencia, es donde se contrarrestó la invasión por medio de la lucha del pueblo tucumano, que como te digo es un pueblo de mucha fuerza y de mucha rebeldía también. En mi cuidad también se le hizo frente y casi se exterminó al terrorismo en los años 70, yo digo que es un lugar de guerreros. Es bonita, pero muy castigada económicamente hablando, pero qué te puedo decir, allí nací y estoy orgulloso de ella.


"Tiene valles maravillosos, montañas increíbles, un lugar que le llaman la Suiza argentina, porque cuando nieva se ven unos paisajes muy lindos, de cielos colorados; hay pinos, nieve, casas alpinas, es una villa de vacaciones donde la gente va y pasa muy buenos momentos.


"Además, tiene lugares de campo y también un lugar muy lindo, donde tengo mi casa cerca de un lago; se llama el dique del Cadillán, que es un lugar muy tranquilo, muy apacible, donde hay casas con terrenos grandes, que tienen su piscina y la gente camina libremente, los chicos juegan en la calle y se respira esa tranquilidad y esa paz que sólo se respira en un pueblo".


¿Extrañas a tu país?
Extraño lo que implica. Ahí está la gente que yo quiero, pero la tierra no la extraño, lo que sí extraño son los sentimientos. Hay melancolía y nostalgia al mismo tiempo; nostalgia porque está todo mi pasado allá, un presente que no existe y un futuro muy improbable, entonces todo eso me produce melancolía y nostalgia porque no puedo hacer nada para tratar las situaciones desfavorables que ha vivido mi familia y mi lugar. Son muchos sentimientos encontrados.


Sin embargo, puedo notar que ya estás muy acostumbrado a México.
Mucho. Tanto es así que he pedido ya la nacionalidad mexicana y estoy seguro de que si me sacan de acá, lo van a hacer con los pies por delante; yo creo que el fin de mis días está acá en México, definitivamente.


"Extraño mucho a México cuando estoy fuera, porque mi experiencia en este país ha sido muy enriquecedora, deja tú lo profesional, sino que interiormente me di cuenta que mi lugar es México y que lo extraño y que a veces me da desesperación por venir a mis tacos, a mi salsa, a mis amigos, a mi casa y a esta ciudad tan loca y a Chiapas y a Oaxaca y a Monterrey".


¿Cuál es el estado de México que más te gusta?
El estado de ánimo en que viaje, el estado de ánimo que me procuran los diferentes lugares. Me gusta mucho Veracruz, también Oaxaca y Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, me gustan las costas de Ría Lagartos en Yucatán, también los manglares en Celestum, me gustan mucho las playas de Punta Alen en Quintana Roo. Realmente podría pasarme horas hablando de los lugares que me gustan.


¿Y tienes casa en alguno de estos lugares que te gustan?
Tengo una tienda de buceo en Playa del Carmen, un lugar del que también estoy enamorado, ahí tengo dos lanchas grandes; se llaman "Costa, Sol y Luna Life Center". Ese lugar lo atiende mi hermana la grande; hace seis meses que vive acá en México, vino con su esposo y sus dos hijos. Yo creo que en un futuro voy a vivir por aquella zona, me gusta mucho.


¿También estás acostumbrado a los albures y a la forma en que hablamos los mexicanos?
Me gusta, me divierte y trato de manejarlo lo mejor que se pueda.


¿Y cómo te enfrentaste a los albures, no te descontrolaba?
No, de hecho buscaba que la gente me albureara para aprender más. Además de que me gusta muchísimo, creo que es una expresión tan ingeniosa, tan del patrimonio del pueblo que me parece maravilloso.


¿En qué consiste la fundación en la que participas?
Se llama NEMI, que en náhuatl significa "vivir"; la palabra completa sería NEMITREPI, que significa vivir para hacer. Está creada por jóvenes y dirigida a los jóvenes. Es un proyecto que inició hace 6 años. Los fundadores son Félix Gavito y Alejandra de la Vega; yo soy invitado de ellos desde que inició la fundación.


"Esta fundación está sustentada en seis bases fundamentales, que son: sexualidad, alcoholismo, drogadicción, paradigmas juveniles, relaciones humanas y ecología. Sobre esas seis bases se desarrollan todos los proyectos y se encaran las diferentes problemáticas y el interés de los jóvenes por tratar de encontrar solución o elaborar preguntas sobre estos temas.


"NEMI es una asociación civil sin fines de lucro, que busca darle a los jóvenes herramientas para enfrentar un futuro, para poder hacer de un futuro un lugar más agradable, donde se puedan sentir más cómodos. Hoy por hoy, hay 350 mil jóvenes dentro de la fundación; las oficinas están en la calle de Oaxaca número 96, en la colonia Roma, aquí en el Distrito Federal.


"Es una buena forma de sentirte parte de algo, de decir estoy haciendo algo por mí y qué bueno que le sirva a la gente. Es una manera de decir que los jóvenes estamos presentes para que nuestro país y nuestros jóvenes sean mejores cada día".


¿Y qué actividades realizan?
Hay conferencias, pláticas, talleres, proyectos, como el llamado "Danos tanta lata como puedas". Se hacen brigadas de recolección de latas dentro de las escuelas; después las latas son vendidas a una recicladora de aluminio y con el dinero de la venta de este material se adoptan niños de la fundación Lazos.


"Y básicamente es un proyecto que tiene tres funciones: la conciencia ecológica; la social (hacer que los jóvenes trabajen para generar un recurso) y la humana, al lograr que cada joven se responsabilice de un niño de la calle que están adoptando. Entonces, visto a groso modo, es un ciclo que involucra a las personas en muchos aspectos".