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-¿Cómo
es tu forma de ser?
-Yo
soy muy soñador, es lo más importante
para que todas las metas que tienes, las cosas que planeas
se te hagan realidad. Por ejemplo, con el grupo sueño
con dejar huella algún día, así
como lo han hecho otros grupos; que realmente le llegáramos
al público, que los mensajes que les damos los
entiendan y que se asemejen a ellos.
El estar con Kabah es un sueño increíble.
De chavito, además del fútbol, siempre
era el que estaba metido en las pastorelas e intercolegiales
y en todo dentro de la escuela, siempre era el primero
ahí.
-¿Estudiaste comunicación,
qué es lo que más te llamó la atención
de esta carrera?
-Me
gusta todo, me gusta mucho la radio. Tuve varias materias
de mercadotecnia y publicidad, me encanta sentarme en
una mesa y planear hasta para Kabah.
Televisión es padre pero lo que vi es súper
cansado; igual radio, pero es más tranquilo.
-Ahora ya terminaste de estudiar,
pero antes ¿cómo
lograbas combinar ambas actividades?
-A
veces hablaba con el profesor, cuando de plano se juntaba
un examen con una fecha me lo aplicaba antes o después
de la gira, dependiendo de la entrega de calificaciones;
pero nunca me libré de nada. También teníamos
maestros muy estrictos; hubo ocasiones en que directo
del aeropuerto nos íbamos a la escuela con pluma
en mano para hacer el examen o para evitar faltas.
-¿Cómo conociste a Esmeralda,
tu esposa?
-Desde
que la conocí me quedé en shock; la conocí
en una presentación de Canal Cinco. Ella es bailarina,
de repente la vi pasar y fue ahí, me lancé
con las amigas para preguntar quién era, pero
en ese tiempo ella tenía novio; entonces fue
prueba no superada y pues hubo que esperar. Obviamente
las amigas ayudaron mucho, pero me esperé y no
hice nada de que se la haya bajado a este cuate, pero
me gustaba tanto que dije: mejor me espero y me vale.
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Si no hubieras entrado a Kabah, ¿a qué
te hubiera gustado dedicarte?
-A
ser futbolista, yo era delantero; sí tenía
planes de meterme a una selección fuerte
pero hubo un problema. El entrenador con el que
estábamos se fue a trabajar a San Diego,
después llegaron otros entrenadores pero
no tenían la misma fuerza hacia los jugadores
que querían seguir en el equipo y pues se
desintegró. Empezamos a jugar otras cosas
como voleibol que también me gusta mucho.
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-¿Qué importancia tiene
el ser parte de un grupo que tiene tantos seguidores
como Kabah?
-Cualquier
cosa que digas puede influir en decisiones de la demás
gente, y más que nada si vamos dirigidos a un
público joven, porque a veces te ven como algo
padre, que creen en ti. Si tú dices una tontería
por tele o donde sea, pero tú lo dices de broma,
ellos lo pueden tomar de otra manera y corres el peligro
de que te imiten.
Es una responsabilidad fortísima la que tenemos;
de hecho siempre cuidamos que las cosas que hacemos
sean sanas; nos pintamos el pelo, pero tratamos de no
vernos cochinos, que no se preste a que sea vandalismo.
Tratamos de dar consejos buenos.
ver
las demás entrevistas
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