por: Verónica Gallardo Fuente: La Oreja
Flor hizo realidad su sueño... Ya cuéntemelo todo, ¿ya la vio, a quién se parece, cuánto midió, cuánto pesó, de qué color tiene los ojos...? —Calma, nana, calma, en efecto fui a visitar a Flor Rubio, quien ya tuvo a su pequeña bebita, que ni tan pequeña porque midió 51 centímetros, pesó tres kilos 420 gramos, tiene su cabello oscuro, como el de todos los bebés, pero de seguro se convertirá en castaña, es blanca y no le vi los ojos, porque apenas tenía día y medio de nacida. Flor dice que no le encuentra parecido a nadie, pero la mamá de Flor, doña Nati, me dijo que es igualita a mi amiga y conductora de La Oreja, cuando nació. Rafael Martínez, papá de la nena, me contó que quedó impresionado con el parte, que él estuvo todo el tiempo apoyando a su mujer y recibiendo a su hija. —¿Y mamá Flor, cómo está? —Perfecta, radiante, llena de felicidad. La nena nació el viernes a las 23:17 de la noche, por lo que será una bella Virgo con el ascendente en Tauro. Será terca, paciente y noble, según los astros. El sábado a la una de la tarde Flor se fue a casa de su mamá, donde estará recuperándose, pero la verdad está muy bien. El domingo que fui a verla tenía un poco de fiebre, pues le está bajando la leche y eso es normal. —¿Llora mucho, es tranquila, comelona? —Muy tranquila, según me contó el orgulloso papá, pero que cuando nació lloró de inmediato, por lo que la calificación que le puso el pediatra fue de diez. La bebé, a quien decidirán cómo llamarla en esta semana, ya que están por elegir tres nombres: Victoria, Paulina o Flor, es muy sana y bella. —Si lo toman en cuenta, me gustaría que se llamará Victoria, porque es la Victoria de Florecita, quien siempre deseó un hijo y ahora lo tiene. ¿Tendrá más? —Yo creo que sí, nana, ella de momento no lo desea, pero como le fue tan bien en el embarazo y en el parto, es más fácil que se anime por el hermanito. —Muchas felicidades a la niña Flor y a su bebita. ¿Vio Tres pasiones? —Sí, y la verdad me gusto mucho, aunque hubo dos o tres incoherencias que nunca faltan en una serie, como en el final cuando llegan por los traficantes ahí va Jacqueline y Arturo con los policías. Por supuesto que eso sólo sucede en las novelas o cuando están en pleno juicio y llega la fulana a decir toda la verdad. Vaya, era de película de Juan Orol, pero de ahí en fuera es un gran esfuerzo para mostrar todo lo bello que es México. Y a ti nana, ¿Cuál pasión te gustó más? —Pues la de la gastronomía. Aunque también me quedé con cara de ¿a qué hora pasó todo? Cuando remodelaron el restaurante mexicano, lo hicieron moderno y luego otra vez mexicano. —Por cierto, deja que te cuente que cuando estaban grabando este programa, en los camerinos no todos tenían lo mismo. Sólo a cuatro camerinos les ponían sus galletas, queso crema, yoghurt, jugo y agua; a otros yoghurt y agua y a otros sólo agua. Por supuesto que los que tenían más comidita eran para los estelares. —Jacqueline Bracamontes, Arturo Carmona, Salvador Sánchez y María Sorté. —No’mbre, al de María sólo le tocó yoghurt, agua y una fruta. Por cierto, para ser la primera actuación de Arturo Carmona no estuvo tan fatal. —Se nota que le cae bien, porque la verdad hablaba todo en el mismo tono, lo mismo dijo te amo que denme agua. Le urge meterse a un curso rápido de actuación, aunque sea por correspondencia. —Te digo, fue lo primero que hizo, aunque en Monterrey aseguró haber hecho teatro. Por supuesto que le falta, pero unos consejitos de Salvador Sánchez o Sergio Jiménez le ayudarán. La podrá hacer si le pone ganas. —¿Y mientras qué culpa tenemos los que vemos la tele? —Qué exigencias, el chiste es que Tres pasiones cumplió su cometido, te mostró las delicias de la comida, la arquitectura y la historia que nos han dado nuestras raíces como mexicanos. Eso deberían tener de ahora en adelante todos los programas y telenovelas, porque nunca debemos olvidar quiénes somos y estar orgullosos de nosotros mismos como pueblo. |  |  Verónica Gallardo Foto: La Oreja
|