Con Andrik en brazos, Tatiana salió desecha del hospital, fingía sonrisas, pero nadie imaginaba lo que estaba viviendo.
Salimos, actuamos que todos estábamos muy felices, le dije a mi mamá: mamá tú estudiaste actuación muchos años, yo también, vamos a actuar y vamos a aparentar que todos somos una familia feliz, no le vamos a dar el gusto de que vea como estamos desechas interiormente, y mi mamá, ahí tomó un taxi, me dio la bendición y se fue.
Diana Perla Chapa: sufrimos muchísimo, yo regreso a monterrey inmediatamente, me quedo tú te podrás imaginar no no no no... Eran unos nervios pensando que Tatiana toda con la cesárea, con la preclamsia, con toda la gente alrededor, yo sabía que le había golpeado al de los seguros, que se había peleado con la enfermera del cunero y nadie quiso hablar porque todo mundo aterrotizado.
Tras la ausencia de su madre, una prima se dedicó a cuidarla.
Le dije por favor, no me dejes sola ni un instante con él, no me dejes sola, le tenía pánico. Desde el problema yo no le volví a dirigir la palabra, siempre durante toda la relación él me obligaba a pedir perdón, que yo era la culpable, y ese día dije no vuelvo a pedir perdón, yo no tengo la culpa, yo no soy la culpable.
Cuando la prima de Tatiana debía regresar a monterrey, ella no quiso quedarse sola... Los jardineros la ayudaron a escapar
Saqué de la caja fuerte dinero, yo me sentía ladrona de mi propia caja fuerte, saqué dinero y le dije compra los boletos de avión, los use o no, cómpralos por favor, y bueno, la escapatoria fue de terror, fue de terror. De veras que dios me protegio a cada instante, me mandó ángeles porque yo me quería brincar por el lado bajito de la barda pero estaban mis propios guaruras, entonces me tuve que brincar por el lado alto y ahí, en el momento que le digo a Casandra mijita por favor bríncate y yo traía el portabebé en la mano, y se brinca Casandra... Y en ese momento llega un carrito de golf con los jardineros del club, me ayudaron y les dije por favor, no le digan nada a mis guaruras, no les digan nada. No señora que le vaya bien y que dios la bendiga. Ni me preguntaron nada. Nada más me vieron la cara de pánico y de terror y me ayudaron.
El camino hacia el aeropuerto fue una pesadilla para Tatiana y para su hija Casandra.
Casandra vivió el maltrato intrafamiliar, ella todo el tiempo estuvo protegiendo a su hermanito y lo cuidaba, en el taxi íbamos agachadas totalmente hundidas en el piso, y ella lo tapó con su suéter y yo también estaba tapada y en el aeropuerto me ayudó a correr y a caminar y me cuidaba, pero ella vivió el maltrato intrafamiliar, y lo vivió muchos años. Por mis propios hijos yo no podía seguir llevando esa vida. Qué ejemplo les estaba yo dando a ellos.
Diana Perla Chapa: yo le digo frecuentemente que ella va a tenerle que pedir perdón a sus hijos por haberles elegido ese padre, y no falta mucho que la niña se lo está reclamando. Entonces ni modo, fue un error y lo está pagando muy caro, ella y toda la familia.