Parece que el clima de Acapulco no pone de buen humor a Verónica Castro, pues no quiso contestar un saludo y tampoco tenía ganas de hablar con la prensa, y mucho menos sobre la separación de su hijo Cristian y Gabriela Boo, ese tema la molestó... ¿Cómo están?...
Verónica Castro:
Ahorita no, gracias.
Nada más platíquenos...
Ahorita no gracias, ahorita no gracias.
¿Cómo le está yendo este nuevo año?
Ahorita no gracias.
¿Por qué, está enojada?
No.
No sea así, son las seis de la mañana y tenemos toda la noche esperándola.
A ver tu reloj, di la verdad, di la verdad. ¿Cómo te llamas?
Montserrat Rivera.
Ah, mucho gusto ¿De qué canal eres?
De La Oreja.
La Oreja, y ¿qué preguntaste?
¿Le pregunté que cómo está empezando este año?
Daniela Castro (interrumpe):
Maravillosamente bien, con nuestros amigos.
¿Qué le van a pedir a los reyes?
Daniela Castro:
Salud y amor.
¿Y usted doña Vero?
Lo mismo que tú...
¿Cómo se siente por la separación de Cristian y Gabriela?
¿Y tu cómo te llamas?
Montserrat. ¿Cómo se siente con esto?
Bueno, cuando aprendas a hacer una entrevista me hablas.
Pero estoy platicando con usted, solo quiero platicar con usted.
¿Pero tú quien eres?
Soy Montserrat Rivera del programa La Oreja y solo quiero preguntarle cómo se siente con la separación.
No te conozco, ¿Tú te recibiste o estudiaste?
Sí, por supuesto.
Bueno, cuando me preguntes como debe de ser, te acercas.
Daniela Castro, quien custodiaba a Verónica trató de impedir a toda costa que la cámara tomara de frente a su amiga y la defendió.
Daniela Castro:
Agarra la onda ¿no?, a mi ya me dieron hasta un camarazo aquí en la cabeza.
La Big Sister se despidió con la sonrisa que la caracteriza, pero aquí no acabó la historia, porque el esposo de Daniela Castro, Gustavo Díaz Ordaz, tomó al camarógrafo por la espalda y forcejeó con él fin de quitarle este material; pero Daniela fue por él, lo tranquilizó y se lo llevó.