Visitamos la casa donde vivió Niurka cuando se divorció de su segundo marido y donde supuestamente le tomaron las fotos semidesnuda que se publicaron en la revista. Bertha Martínez, dueña de la propiedad esto comentó. Bertha Martínez:
No tengo conocimiento, ella tenía unas fotos de un pasillo que nunca se hizo.
¿Sabe usted si la visitaban muchos hombres aquí en esta casa?
No, porque si no los vecinos lo hubieran comentado. Ella tenía sus amigos eventuales, pero no como si hubiera prostitución, como dicen.
Aunque no estaba al tanto de la vida privada de Niurka sí nos reveló los problemas que tuvo con la cubana antes de que se fuera con Juan Osorio, pues hasta la demandó por robo.
Cuando ella venía acá, pitaba tanto que molestaba a mis vecinos. Para que se evitara eso, yo le propuse que le iba a comprar el motor para abrir la puera, ella se entusiasmó mucho y hasta me dijo: "¡Ay, me encanta eso. Yo te voy a dar cuatro meses de mi renta para que se haga la puerta autómatica y se compre el motor".
Yo le compré un motor eléctrico, vinieron los hombres para instalarlos y en la caja que yo les entregué, luego vino a decirnos que el motor no estaba. ¡¿Cómo es posible que en la caja había todo menos el motor?! ¡No era posible! Cuando empiezan a investigar, los mismos judiciales me dijeron que "parecía que ella lo había vendido". No tengo constancia de que ella lo vendió y le avisé a Niurka que ya había puesto la denuncia y que como ella era extranjera, la iban a llamar para que nos dijera qué pasó con el motor.
Según Bertha, Niurka siempre fue puntual con sus rentas, pero descubrió que debía cuatro mil pesos de agua, allá por 1998.
Yo le dije: "Oye Niurka ¿Y por qué no pagas el agua?" y ella me dijo que no sabía que se pagaba. Le dije que cómo teniendo años de vivir en México no sabía. Ella se molestó y le pedí la desocupación y se fue. Entonces otro abogado la fue a ver en mi nombre para ver si devolvía el motor y ella dijo que no lo iba a devolver, que no le servía, que no lo iba a utilizar, que sólo por eso no me lo iba a devolver. Ella siempre fue muy majadera, yo nunca lo había contado hasta que vino usted. Hasta cuando su muchacha tenía broncas de dinero, mi mamá le solucionaba. No es para que ella se portara así conmigo.