CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 6, 2004.- Los Rayados de Monterrey sólo habían llegado dos veces a la final en su historia cuando el argentino Guillermo Franco fue contratado a mediados de 2002, ahora, en su quinto torneo corto con los Rayados, el “Guille” ha conseguido que los regios lleguen a su segunda final en año y medio, cuarta en su historia. Franco ha tenido una campaña de ensueño ya que conquistó el título de goleo con 15 tantos para empatar la marca del club de más goles anotados por un jugador en torneos cortos y empató otra marca del club de más partidos consecutivos anotando gol con cinco.
El logro individual fue acompañado con el colectivo ya que Monterrey llegó a la liguilla por tercera vez en torneos cortos y segunda desde que él llegó, la historia es conocida pues en la anterior Franco hizo cinco goles y contribuyó en gran medida a la obtención del título al derrotar a Morelia.
Las liguillas le sientan a Franco, en cuartos de final Monterrey eliminó a Pachuca con un global de 3-2, el hizo uno de los goles.
En la semifinal anotó tres, uno en el juego de ida que ganaron los regios 4-2 al Atlante en el Estadio Azteca e hizo dos más en el cotejo de vuelta en el Estadio Tecnológico, por lo que se convirtió en el mejor elemento de la semana.
De esta manera, Guillermo Franco ha jugado 10 partidos de liguilla en el futbol mexicano y ha anotado nueve goles.
El primero lo hizo en el juego de vuelta de cuartos de final del Clausura 2003 contra Atlas, de hecho, anotó dos, Monterrey ganó 3-2 y avanzó a semifinales, donde pasó sobre Tigres con un global de 5-3, él convirtió dos, ambos en el cotejo de ida, y consiguió uno más en la final, también jugando en tierras regias, fue al minuto de juego y al final ganaron 3-1.
Hasta entonces, Franco sólo había conseguido goles en tierras regiomontanas durante las liguillas, pero eso se terminó en Pachuca ya que marcó el gol que significó la victoria global rayada.
Repitió la hazaña en la ida de semifinales con uno contra Atlante, sus dos en la vuelta terminaron por “ensillar al Potro de Hierro” y ahora está listo para jugar su segunda final, con la diferencia de que en esta ocasión el segundo juego será en casa, en el Estadio Tecnológico, donde el sábado anterior se oían los gritos de “Olé, olé, olé, olé... Guille, Guille”.