CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 8, 2004.- "El primer tiempo me gustó, pero el segundo fue horrible porque algunos jugadores perdieron actitud y en eso hay que trabajar para el partido de vuelta", fueron las palabras de Miguel Herrera, director técnico de los Rayados, al término del partido que su equipo perdió 1-2 ante Pumas en Ciudad Universitaria. El “Piojo” salió molesto, más que con el resultado, con la actitud mostrada por algunos de sus jugadores, ya que considera que disminuyeron la intensidad en el segundo tiempo y ahí regalaron el partido.
Para ser campeones, Herrera sabe lo que deben hacer: "Hay que mejorar la actitud, vamos a matarnos y hacer valer la condición de local", aseguró, además de afirmar que la desventaja es mínima y confía en que el próximo sábado ganarán el campeonato en el Estadio Tecnológico.
Quien estuvo de acuerdo con su técnico fue el argentino Guillermo Franco, quien afirmó que algunos de sus compañeros se durmieron en el segundo tiempo y esa fue la razón de la derrota.
"No podemos dormirnos de esta manera", afirmó categóricamente el anotador del gol regiomontano, pero a la vez, con la seguridad de coronarse en su casa, afirmó que "no es mucho un gol de ventaja que tiene Pumas, en nuestro estadio va a ser diferente, un tanto no es nada”.
Quien no se mostró como en partidos anteriores fue Luis Pérez, el joven talento mexicano fue bien anulado por los rivales y en sus declaraciones aceptó que perdieron por descuidos defensivos.
"Nos descuidamos en las jugadas a balón parado y fue así como cayeron los goles que nos costaron la derrota", indicó, pero también se unió a sus compañeros en el sentido de que confía en remontar el marcador en casa y coronarse nuevamente.
Cuando el equipo Monterrey saltó a la cancha llevaba una pancarta con alusión política, en defensa de Sergio Montealegre, su petición era la liberación de tal personaje, quien es uno de los detenidos por el caso de linchamiento en Tláhuac y recibió una pena de 50 años.
Es poco usual ver expresiones de este tipo en un partido de futbol, por lo que la Federación Mexicana de Futbol ha tomado cartas en el asunto y asegura que el Club Monterrey podría ser sancionado y asegura que no avala este tipo de manifestaciones y responsabilizó al equipo rayado por la misma.