CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 12, 2004.- Los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México consiguieron el bicampeonato al imponerse 3-1 a los Rayados de Monterrey en el marcador global, con lo que además los felinos ya tienen cinco estrellas para presumir. La época dorada de Pumas comenzó en la campaña 1976-77, cuando ganaron su primer campeonato, el segundo llegó en la 1980-81 y el tercero en la 1990-91, pero además de los tres títulos llegó a otras cuatro finales, sin embargo, después de esa gloriosa tarde en que se derrotó al América en Ciudad Universitaria el equipo vino a menos.
La llegada de los torneos cortos no fue benéfica, antes de ellos sólo había calificado a dos liguillas (1991-92 y 1994-95), y dentro de ellos había estado presente en otras dos (Verano 97 e Invierno 98).
La tradición de técnicos surgidos de la institución había terminado, incluso el argentino Roberto Saporitti dirigió al equipo. Seis técnicos en cuatro años de 1996 a 2000, siendo que de 1976 a 1996 también habían contado con seis estrategas.
Pero entonces, la directiva de Pumas tomó una decisión, la fecha 9 del Verano 2000 fue la última que dirigió Rafael Amador, la dupla de Raúl Servín y Javier Garay se hizo cargo del equipo una jornada, pero en su lugar llegó un hombre que no llevaba trayectoria como técnico en los Pumas, que de hecho, se había titulado como tal en Nicaragua, pero en su pasado sí había formación universitaria.
Sí, el hijo pródigo de la UNAM regresaba, un par de décadas antes debutó como jugador con los auriazules y su éxito fue tal que alcanzó el cielo con el Real Madrid, fue goleador cinco veces en España, ganó todo y esas eran sus principales credenciales: es un ganador.
Hugo Sánchez Márquez salió a la banca de los felinos por primera vez el 26 de marzo de 2000, fue en el Estadio Olímpico Universitario, su rival fue Necaxa y la victoria fue 3-0 con tantos de Federico Lagorio, Jaime Lozano y Jesús Olalde. En los siete partidos que restaron de la campaña su marca fue de cinco ganados, un empatado y un perdido, ¿la recompensa?, calificar a la liguilla, eliminó a Necaxa en cuartos y perdió ante Santos en la semifinal.
Los buenos números no le aseguraban nada a Hugo, dicen que en México nadie quiere a los triunfadores, él pasó por esto como jugador y ahora lo hizo como técnico, el enemigo estaba en casa, sólo dirigió tres partidos del Invierno 2000 cuando fue cesado, dos derrotas y un empate no le daban muchos argumentos, se fue, pero hizo una promesa, la de volver.
En su lugar se quedó la dupla Raúl Servín y Javier Garay, sólo terminó el torneo, Miguel Mejía Barón llegó al siguiente, no pudo revivir épocas pasadas, no llevó al equipo a la liguilla en el Verano 2001 y abandonó el barco tras la fecha seis del Invierno 2001, le dejó el lugar a Hugo Hernández, quien no pudo ganar en cuatro partidos, hubo cambios en los altos mandos, el terreno era propicio para el regreso del “Pentapichichi”.
Pero Hugo ya no encontró el mismo equipo, sólo ganó dos de los nueve partidos que dirigió, el primero fue en su presentación, en casa, recibiendo a Tigres, fue el 23 de septiembre de 2001, la suerte llegó con él y la victoria fue 1-0, pero no llegó a la liguilla.
En el Verano 2002 recuperó el rumbo, llevó al equipo a la liguilla pero perdió el partido que no podía perder, después de dejar fuera a Morelia en cuartos de final enfrentó al América en la semifinal, rescató el empate sin goles en el Azteca, le bastaba otra igualada en C. U. para llegar a la final, pero perdió, no estaba listo aún para ser campeón.
Torneo Apertura 2002, Hugo iba por la revancha, otra vez llegó a la liguilla, otra vez ganó los cuartos de final, ahora dejando fuera a Cruz Azul, pero otra vez se quedó en la orilla, perdió ante Morelia, quedó fuera aunque consiguió llegar a la Copa Libertadores.
Se esperaba gran actividad en 2003, jugaron dos campeonatos a la vez, en la Copa Libertadores llegaron a octavos de final, pero ahí fueron eliminados por el Cobreloa de Chile, descuidaron la casa, en el Clausura sólo ganaron cuatro partidos, se quedaron fuera de la liguilla, esto no podía suceder de nuevo.
En el Apertura 2003 Hugo Sánchez volvió a una liguilla, tuvo su mejor marca de triunfos hasta entonces ya que ganó 11 de los 19 juegos de la fase regular, pero por primera vez no fue capaz de superar la fase de cuartos de final, perdió ante Toluca, el sueño se esfumó en Ciudad Universitaria, esto no podía suceder de nuevo.
Hugo Sánchez es un triunfador, no quedó conforme con ganar 11 partidos en el Apertura 2003, así que ganó 12 en el Clausura 2004, no terminó de líder general ya que fue superado por los increíbles Jaguares de Chiapas, pero llegó a la liguilla, la mentalidad de ser campeones crecía, Atlas se quedó en el camino en cuartos de final, la primera vez que superó la fase de semifinales fue dejando en el camino a Cruz Azul, su primera final se definió en penales, pero ahí, ahí llegó el primer campeonato.
Antes de empezar el Apertura 2004 ganó el trofeo Campeón de Campeones, semanas después fue al Estadio Santiago Bernabéu para derrotar al Real Madrid y adquirir el trofeo local, pero a su regresó algo sucedió, Pumas perdió cuatro juegos al hilo, la peor racha de Hugo en su carrera, pero después ganó cinco seguidos, su mejor racha en fase regular, eso le alcanzó para llegar a la liguilla.
Cuartos de final, el rival era el líder general, sólo había ganado tres juegos en casa durante el torneo, pero goleó 3-0 al Veracruz para finiquitar el pase con empate a uno en tierras jarochas.
En la semifinal tampoco era favorito, Atlas estaba embalado, parecía que tenía pinta de campeón, pero el corazón, la garra, el deseo, el hambre de triunfo y el buen futbol los llevó a la final, los Zorros quedaron fuera en el Jalisco, Pumas estaba listo para ser bicampeón.
Miércoles 8 de diciembre, Estadio Olímpico Universitario, al término del primer tiempo Monterrey gana 1-0 y Pumas no juega nada, parece que todo está perdido, pero Hugo habla al medio tiempo, no sólo motiva a sus jugadores, hace cambios tácticos excelentes, los felinos ganan 2-1, sabe que el título está cerca, mucho más cerca que, incluso, antes del último penal de la serie contra Chivas.
Sábado 11 de diciembre, Estadio Tecnológico, el juego está por empezar, los 22 hombres en el campo, los árbitros listos, el técnico de Monterrey en su banca, pero el de Pumas no, ¿dónde está Hugo?, está ganando el partido, está reunido con sus jugadores dentro del campo, en el famoso “team back”, les habla, los convence, los motiva, sí, Pumas ya es campeón, sólo era cuestión de tiempo.
Cae el gol de Fonseca, Monterrey había llegado pero había fallado, Pumas hizo el gol, Hugo ya no hace ademanes en la banca, ya no discute, ahora sonríe, voltea a ver el reloj pero ya no para apurar al rival, lo hace para ver como pasa el tiempo y poder empezar a festejar.