Pachuca ante San Luis resultó un encuentro peleado pero no agresivo, lo que concuerda con la forma de dirigir del novel juez, incluso absteniéndose de sacar tarjetas amarillas en la primera mitad. Las jugadas clave del encuentro fueron un gol anulado a los Tuzos y las expulsiones decretadas casi al finalizar el cotejo y que me permito comentar para ustedes.
Al minuto 14 del segundo tiempo, se decreta un tiro libre a favor de los locales, siendo el “chaco” Jiménez el ejecutor. Al momento de disparar, su compañero Paul Aguilar se encuentra ligeramente adelantado pero suficiente para señalar fuera de juego, lo que atingentemente hace el árbitro asistente Héctor Delgadillo invalidando la acción.
Al minuto 92 el “jagger” Martínez hace una gran jugada disparando a puerta y Giménez toca el balón con la mano en forma deliberada. Fabricio cobra el penal y lo expulsa, en lo que fue su primera tarjeta roja desde que debutó en Primera División.
Creo que está bien decretado el penal pero exagerada la roja pues no era una oportunidad manifiesta de gol.
Al minuto 94, Leobardo López faulea a Alfredo Moreno y luego le tira una patada al balón, el “chango” se gira y le da un manotazo en el pecho y es expulsado. Considero que faltó el elemento de violencia para echarlo del terreno de juego, quedando en una provocación pero Morales no lo pensó así.
En fin, con polémica y expulsiones, señor Morales: ¡Bienvenido a la Fiesta Grande!