Es la fiel seguidora de Débora. No es una niña mala, pero sí absolutamente influenciable. Esto la hace ser chismosa y criticona, pues desea ser aceptada por Débora (la cual, por su parte, no es una buena amiga).
Evelyn admira a Débora por ser la consentida de Úrsula y es por eso que sigue sus pasos ciegamente, convirtiéndose así en otra enemiga de María Belén.