Sarah Jessica Parker en una escena de ‘Sex and the city’ es asaltada por un ladrón en pleno Soho neoyorquino, y aterrorizada grita: “¡Quítame lo que sea, mi bolso Fendi, mi anillo, mi reloj, todo menos mis ‘Manolos’!”.
Pisar con unos zapatos de Manolo Blahnik puede costar desde 500 hasta 2,500 euros. Los calzan las mujeres más famosas, elegantes y sofisticadas de todo el mundo. Son como auténticas joyas entre los vestidos de alta costura. Muchas mujeres únicamente los compran para poseerlos y contemplarlos como obras de arte.
Entre sus fieles seguidoras se cuentan Julia Roberts, Giselle Bündchen, Kate Moss, Naomi Campbell, Linda Evangelista, Carolina de Mónaco, Carolina Herrera, Paloma Picasso, Bianca Jagger y Stella McCartney. Carolina Herrera ha dicho que sus ‘Manolos’ son la salvación de sus piernas, y Madonna asegura que “son un placer que dura más que el sexo”.
Respecto a si conoce a alguna mujer que tenga los pies perfectos, Blahnik señala: “Sí, una noche durante una cena, una persona puso su pie sobre mi plato. Después de 30 años sin verla, la reconocí por sus pies perfectos: Raquel Welch”.
Pasión por los 'Manolos'
Las mujeres suspiran por sus tacones de vértigo, su acabados, su calidad, su comodidad y sus hormas suaves y seductoras.
Todos los zapatos de Blahnik están hechos a mano y pasan por 50 procesos de producción diferentes. Los colores y los diseños se mezclan con materiales tan exquisitos como sedas, tejidos de los siglos XVI y XVII, algodones chinos, linos, terciopelos y brocados. Ha trabajado todo tipo de formas y materiales, incluso con piedras semipreciosas, logrando piezas únicas.
Cuando se le pregunta qué diferencia a sus zapatos de otras grandes firmas, con cierta timidez Blahnik contesta: “Son hormas de calidad, ligeras, con un buen diseño, innovación en el corte, además de paciencia, pasión y muchas horas de trabajo”.
Manolo Blahnik le pone nombres a cada par de zapatos que diseña. “Me apasiona ponerles nombres kitsch o camp a mis creaciones. Tengo series con nombres como: Tormento, Refugio o Misericordia”.
Pero lo más importante es que Blahnik hace zapatos que son una fuente de alegría y una forma de comunicación, “y esto es lo que más me satisface”, asegura.
Auténticas obras de arte
Blahnik reconoce que su curiosidad visual es infinita y que lo demás le interesa poco. Tiene como referencia para sus creaciones el cine de Visconti y Cocteau, la pintura de El Greco, Goya y Velázquez: “Me encanta el cine, el arte y la literatura, y en ellos es donde encuentro una gran fuente de inspiración. El primer recuerdo que guardo de unos zapatos se remonta a una Marlene Dietrich caminando sobre tacones altísimos en una de sus inolvidables películas”.
El escritor cubano Guillermo Cabrera Infante ha comparado a Manolo Blahnik con Lorca, Almodóvar y Picasso, por genial, universal y español.
El zapatero artesano
Blahnik ha creado durante tres décadas unos 10 mil pares de zapatos, siguiendo un proceso artesanal en el que él mismo diseña, modela y remata cada uno de sus ‘Manolos’.
Este diseñador español es sin duda el mejor creador de zapatos y uno de los más influyentes en las últimas décadas. Nació en 1943 en las Islas Canarias y estudió Derecho, Literatura y Arte en la Universidad de Ginebra y en la Universidad de París.
“En París trabajé en una tienda de antigüedades, en Londres me dediqué a vender vaqueros y a dibujar, y en Estados Unidos Paloma Picasso, una gran amiga, me puso en contacto con la editora de la revista Vogue, que al ver mis dibujos comentó: '¡Haga zapatos!'”.