John Galliano, un canto a la belleza

 
 
por: Redacción
Fuente: Agencias
 

El diseñador vuelve a revolucionar la moda con un desfile de alta costura, inspirada en los pintores Gustav Klimt y John Singer

 

La aguja excesiva y el delicado gusto del diseñador gibraltareño, John Galliano, siembran la euforia en París y las damas se rinden ante su genialidad.

Violeta, azul y verde

Su última colección de alta costura es una combinación de sabiduría, maestría, delirio, fábula, delicadeza, feminidad y belleza. Cada una de sus piezas es una obra arquitectónica, valorada en más de un millón de euros.

Exquisitos bordados, espectaculares volúmenes e infinidad de destellos sellaban vestidos largos y cortos, todos ellos tintados con una armónica paleta de color que iba desde el violeta hasta el turquesa, pasando por el azul eléctrico, el verde pistache, el verde musgo o el verde esmeralda.

Los diseños que presentó la casa Dior fueron un alarde de imaginación, de buen gusto para la próxima temporada primavera-verano.

Gustav Klimt, John Singer y Boudelaire

John Galliano, de 47 años, se inspiró en un cuadro de John Singer, el retrato de Amélie Gautreau, conocida como Madame X. Esta obra de arte fue el punto de partida de Galliano para elaborar un soberbio trabajo, donde también tenía cabida la genialidad del pintor Gustav Klimt y la del poeta Boudelaire.

Cada uno de los 40 modelos de la colección fue un sorprendente bordado, en algunas ocasiones sobre complejos vestidos de seda pintados a mano, de lejana inspiración oriental.

Los bordados, geométricos, asimétricos, a lo Gustav Klimt, en ocasiones inspirados en la naturaleza y también en pieles de animales como la pantera, el cocodrilo o la serpiente adornaban a veces grandes corolas de flor, en los bajos de una falda o en el hombro de un abrigo.

Con mucho arte

El maquillaje, aparatoso, parecía bordado también, con lentejuelas de colores vivos, a juego con el modelo y los zapatos, éstos de alto tacón sobre plataforma, para andar despacio y con mucho arte.

En la cabeza, sombreros también de inspiración oriental, a veces bordados a juego con su modelo, unos con plumas superpuestas, otros simplemente metálicos, como platos, cubos o dedales gigantes, sujetos a cabelleras voluminosas.

Destino artístico

“Mi trabajo es hacer soñar a la gente” declaró el diseñador, vestido de negro, tras el punto final de su colección. Con este apoteósico desfile se inició la Semana de la Alta Costura, donde otro de los grandes modistos, Valentino, se despide de la moda después de 45 años.

Demostró ante todo que tras haber celebrado escultural e históricamente el 60 aniversario de la fundación de Christian Dior, en 2007 todavía era capaz de ir más lejos, de profundizar aún más en esa mezcla de extremo lujo y osadía que aporta a la firma desde que hace diez años comenzara a dirigir su destino artístico.

 

 

 

 

 

 
Los diseños que presentó la casa <b>Dior</b> fueron un alarde de imaginación.
Los diseños que presentó la casa Dior fueron un alarde de imaginación.
Foto: EFE
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