Nadie es perfecto

 
 
 
por: Gabriela Casavantes
Fuente: Agencias
 

No hay defecto que un buen maquillaje no esconda. Cubre las imperfecciones de tu rostro con los trucos que te damos aquí

 

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Algunos de los problemas más comunes en el rostro de las mujeres son la nariz prominente, barritos inoportunos, labios delgados, ojos pequeños, ojeras permanentes, pestañas cortas y cutis con manchas. Pero no tienes por qué alarmarte, los expertos del maquillaje te revelan los secretos para ocultar esas imperfecciones de tu rostro.

Desaparece las desagradables ojeras: Corrígelas hidratando bien la zona con una crema especial de párpados y aplicando un corrector de ojeras en un tono más bajo que el color de tu piel o en tono amarillo. Aplica el corrector con los dedos sobre la zona antes de la base de maquillaje.

Desvanece esos inoportunos barritos: Cúbrelos con un corrector de tono verde y encima aplica una base de maquillaje uno o dos tonos más oscuros que el color de tu piel.

Acaba con ese cutis graso: Tu maquillaje permanecerá por más tiempo si lo fijas con polvos compactos.

Dale forma a esos redondos cachetes: Aplica un rubor en tono ciruela o vino, difuminándolo de la sien hacia el pómulo. El secreto está en aplicar después un tono rosa pálido o coral justo en el centro de las mejillas para resaltar los pómulos.

Agranda los ojos pequeños: Según Carlos Cortés, maquillista profesional, para conseguir un efecto mágico, siempre debes crear luces y sombras en tu mirada. Él asegura que lo más sencillo para agrandar la mirada es delinear con lápiz negro el contorno exterior de las pestañas, así como aplicar varias capas de mascara.

Separa los ojos muy juntos: Debes aplicar sombra clara cerca del lagrimal y trabajar los tonos oscuros de la mitad del párpado hacia la sien.

Prolonga tus pestañas cortas: Para lucirlas extra largas, rízalas y aplica dos capas de mascara en las superiores e inferiores.

Acaba con la desfavorecedora papada: Se corrige sombreando con un rubor en tonos oscuros o terracota el final de la barbilla y bordeándola hasta la oreja. Trata de difuminar muy bien el rubor para que no quede demasiado obvio.

Dale volumen a los labios delgados: Perfílalos por el borde con un lápiz en tono neutro, luego maquíllalos con un labial más oscuro, dándoles un mayor tamaño.

Corrige la nariz ancha: El truco más sencillo para hacerlo es aplicar una base en tono marrón natural desde la unión del párpado móvil hasta la punta de la nariz. Pero cuida muy bien difuminarla para que no se vea como un simple trazo.

Disimula los dientes amarillos: Opta por una barra de labios de color oscuro que los haga contrastar más, haciéndolos parecer más blancos. Los rojos, ciruelas, vinos, frambuesas y marrones son los ideales.

Esconde las bolsas de los ojos: Para tratar la flacidez de esta zona, aplica cremas con movimientos ascendentes, circulares y suaves, sin desplazar el tejido. También duerme con la cabeza más levantada que el resto del cuerpo, limita al máximo la sal en la comida y aplica compresas de suero fisiológico por las mañanas.

Las bases de maquillaje te ayudan a mejorar la piel, dándole un aspecto más joven, radiante y relajado, además de cubrir las imperfecciones del rostro. Elige una base de larga duración que haga lucir tu piel fresca como si te acabaras de maquillar, aplícala en mejillas, nariz, frente y barbilla, con pequeños movimientos hacia el exterior del rostro.

 

 
 
 
El rostro perfecto no existe.
El rostro perfecto no existe.
Foto: Cortesía
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